Gestos que enamoran

Gestos que enamoranSi, son las 4 de la madrugada y no son horas de poner un post, pero es que acabo de llegar a casa de cenar con unos amigos y tomar unos gins y me apetece escribir antes de meterme en la cama. Para eso tengo un blog personal, para escribir cuando y de lo que me de la gana. Si no tendría un blog sobre medusas y os explicaría a horas normales cual es el proceso de procreación de la medusa malicitana y tal. Pero no no es el caso así que allá voy. Ah, partimos de la premisa habitual de ser un hombre heterosexual. Según vuestro sexo y preferencias sexuales cambiad lo que sea conveniente.

¿A vosotros que gestos os enamoran de una mujer? A mi mil gestos absurdos que incluso desconozco hasta que los veo. Como os digo he estado con un amigo hablando de lo divino, de lo humano, del sexo de los ángeles y de lo importante en esta vida: relaciones personales. Ahí estábamos dale que te pego con nuestra charla cuando me ha dado por mirar a una mesa que tenía justo detrás de mi amigo y a las chicas que allí estaban. La que tenía justo enfrente, mirándonos cara a cara,  se ajustaba la coleta con las dos manos. Brazos abiertos, pecho al descubierto (muy tapada, no me malinterpreteis) y gesto natural. Cualquier analista del lenguaje corporal os hablará de que estaba expuesta, que se sentía tranquila y relajada con su amiga y sin preocupaciones. A mi me ha encantado ese gesto.

La muchacha tenía como 20 años menos que yo y además nunca he sido de ligar en los bares. Jamás se me hubiera ocurrido «entrarle», como se suele decir. Pero nuestras miradas se cruzaron en ese instante y ninguno la apartó rápidamente. Ella la mantuvo, bajó los brazos tranquilamente, cogió la copa y finalmente, unos segundos después, volvió a centrar los ojos en su amiga. Fue un momento extraño. Hace unos meses, antes de las mil cosas, millones, que me han pasado en los últimos meses no hubiera mantenido esa mirada, pero lo hice.

La miré unas cuantas veces más. A veces se cruzaron nuestras miradas y fui yo o ella el que la apartó para volver con nuestro compañero. Otras veces no se cruzaron. Simplemente la miré y sospecho (ataquito de ombliguismo, que diría una amiga), que ella también me miró sin que la viera. Cuando se marcharon antes que nosotros nuestras miradas se cruzaron descaradamente porque tenían que pasar a nuestro lado. La miré, sonreí e hice un saludo con la mirada. Ella sonrió, se volvió riendo a su amiga y se marcharon felices. Y ya.

Hasta aquí mi «ligue» de esta noche. Ni nos volveremos a ver, ni sabemos quienes somos ni yo voy a ninguna parte con una chica 20 años menor ni ella a ninguna parte con un tipo 20 años mayor. Pero esos momentos junto al resto de conversación con mi amigo me ha hecho pensar en alguna que otra cosa. ¿Qué te enamora de una mujer?

Por supuesto no me he enamorado de esa desconocida, válgame Dios o Buda o quien sea. Pero en cierto momento de la conversación mi amigo me ha preguntado «¿Pero a ti que tipo de mujer te gusta?». Ante esa pregunta siempre me derrumbo. Mi hermana creo que tiene más claro que yo cual es mi tipo de mujer pero yo no tengo mucha idea. Sólo tengo claro que me gustan las mujeres con carácter. Las que tienen las ideas claras. Antes decía que me gustaban las bordes. No, craso error. Quizás hay quien confunda las mujeres que saben lo que quieren con las bordes. A mi no me gustan las antipáticas. Me gustan las mujeres que saben lo que quieren. Que no se lo piensan al decirte lo que no les gusta de ti o de cualquier situación, pero que tampoco dudan en decir lo que les gusta. Esas mujeres directas que no miran tanto lo políticamente correcto como el decir lo que piensan como lo piensan. Sin ánimo de herir, pero sin paños calientes como decía aquel.

No sé que me enamora de una mujer pero sé que a veces me quedo como un bobo mirando ciertos gestos de alguna y sé que algo pasa, que eso no es normal. Una sonrisa, un morder de labios, un guiño, un torcer la cara, un mirarte con la cara entre el pelo, una risa, un sacar la lengua, una forma de tocarme el brazo, una tono de voz, una forma de cantar,… Hay mil gestos que me enamoran.  O puede que no sean los gestos, puede que sea esa persona la que me enamora y entonces descubro encanto en cada uno de esos gestos suyos.

¿Qué tipo de mujer me enamora? No lo sé. He hecho un repaso de las mujeres de las que supuestamente he estado enamora en mi vida. De ninguna reniego. De todas he aprendido algo y a todas he querido, más o menos, pero si repaso esos gestos, solo con una recuerdo quedarme embelesado como un imbécil viendo cada movimiento y observando cada entonación hasta el punto de querer besarla y comérmela entera sin motivo aparente. Sólo con una. E insisto, no reniego de ninguna porque todas enseñan y han sido parte de mi pasado, pero sólo una he sentido desde el minuto cero, con gestos únicos, que era única. Gestos que enamoran, si. Mil gestos. Como ya imaginaréis por mi soltería no ha llegado a ser esa mujer con la que tener una hija maravillosa ni tener sexo loco toda la noche. Pero también estoy seguro de que habrá mucha gente que esté emparejado y que no haya sentido nunca esa certeza que yo he llegado a sentir de que era Ella, aunque no lo haya sido. Y me siento tan afortunado que no sabría describirlo nunca.

Disfrutad de cada gesto que os enamore. De cada mirada que os haga querer devorar a esa persona que tenéis delante. Saboreadlo. Guardadlo a fuego en vuestra mente y vuestro corazón. Merecen la pena, pase lo que pase el día de mañana. La vida son esos momentos. Lo demás no importa un pimiento. La vida son esos momentos únicos. Esos momentos que enamoran. Esos gestos que enamoran de una persona que enamora. Disfrutad. Disfrutemos cuando lo tengamos.

7 thoughts on “Gestos que enamoran”

  1. Desde luego, hay dias en los que una mujer de aspecto «sencillo» con 4 gestos bien llevados te lleva al huerto, metaforicamente hablando, y si, a mi tambien me gusta que tengan algo de caracter, tampoco que sean terremotos, pero las sositas sin sangre creo que no me llaman mucho la atencion

  2. Pero què preparado estás! Por poco nos despertamos y nos encontramos con la daganovia oficial. Miedo me das.
    Esos momentos, esas miradas son pura magia, instantes de vida que se convierten en microrelatos de amor. Pero difiero de ti… para mi sí que uno se enamora, durante esos 3 segundos que dura el cruce de miradas pero tan cargados de emoción que son comparables a cualquier relación de amantes.
    En cuanto a los gestos para mi que una vez que te enamoras ya te gustan hasta los andares.
    Un beso y buen post, muchas gracias.

    1. Jajaja. La DagaNovia está al caer. Y yo no difiero de ti. Yo también creo en ese cruce de miradas en el que saltan chispas. Anoche no lo fue, pero como las meigas, haberlos hailos.

      Beso y gracias a ti, Gabi.

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