Mi espacio de trabajo

Espacio de trabajoMe he pegado este fin de semana una pequeña maratón de una serie bastante tonta pero que tiene un punto friki que me gusta: Silicon Valley. No, no os la recomiendo ni de broma. Sólo apta para frikis permisivos y para pasar un fin de semana desparramado sobre el sofá bajo el aire acondicionado.  Son temporadas muy cortitas y la segunda, que es la que he visto, tiene 10 capítulos. Básicamente son un grupo de informáticos que han montado una empresa para poner en marcha la gran idea de uno de ellos.

Tampoco os voy a contar demasiado más pero se les ve trabajando en el salón de una casa de estas pequeñitas de barrio residencial americano. Lo que se suele uno imaginar y ver cuando se habla de donde Steve Jobs y Steve Wozniak crearon los primeros Apple en aquel garaje. El ambiente de trabajo es caótico. Cables, teclados, papeleras, botellas de refrescos. No es una pocilga pero tampoco es que sea una gran oficina. Caótico es la palabra que mejor lo puede definir. Pero sobre todo es personal. Es SU espacio de trabajo. Cada uno con sus tareas y sus funciones. Es su pequeño gran hogar.

En un momento dado sacan un tablón de corcho de esos que se ven en las películas de policías cuando están estudiando todas las pruebas para intentar descubrir quién es el asesino. Lo usan para un DAFO pero la cuestión es que yo quiero uno de esos tablones. Hace tiempo que tengo en mente colocar uno en mi lugar de trabajo. De hecho compré algo así cuando estaba montando mi espacio de trabajo en casa. Una pizarra magnética donde dejar notas, fotos, escribir cosas… al final ese espacio de trabajo quedo descafeinado porque no he llegado apenas a trabajar en él, pero muchas veces pienso que querría una cosa así en el trabajo.

De hecho mi compañero de la mesa de enfrente tiene uno y me parece una gran idea. Es una buena forma de no olvidar lo importante y de mantener un cierto caos en el orden. Incluso tiene banderitas de colores con las que coger las diferentes notas y cada color es una «prioridad» en la nota. Me gustaría tener algo así. Pero luego pienso que, por desgracia, no tengo espacio de trabajo.

Igual ya lo he contado antes pero he pasado por todos los puestos de la oficina. Tanto «espirituales» como físicos. He conocido mesas y despachos que ya no existen y estoy en otro que se ha creado hace relativamente poco. Y vale, que eso de ser polivalente mola y tal pero me crea muchos conflictos mentales esos cambios tan continuos de puesto. Esa sensación de no llegar a controlar del todo mi trabajo porque cuando empiezo a dominarlo me requieren en otro lado. Es una sensación extraña y a la que no me acabo de acostumbrando.

Y eso, que es de lo que venía a hablaros, se refleja en mi espacio de trabajo. No tengo mesa propia, apenas tengo ordenador. De hecho y para llegar a tener un ordenador propio siempre a mano, esté donde esté, ha acabado «viviendo» informáticamente en una máquina virtual. Toda una metafora. Un ordenador que realmente no existe y al que recurrir en cualquier situación física que precise.

Hace poco ha entrado un nuevo compañero. Llegó con una caja con ciertas cosas personales. Tenía su mesa vacía, la que había sido mía y que de nuevo me toco limpiar para ceder a otra persona, y de las primeras cosas que hizo fue colocar un pequeño retrato familiar. Eso y unos cuantos elementos personales. Me gusta esa sensación de convertir ese espacio donde vas a pasar tantas y tantas horas de trabajo en un pequeño espacio personal. Me gustaría poder tener eso. A lo más que puedo aspirar ahora es a tener un fondo de escritorio propio.

Ese tablón del que os hablaba…¿dónde lo pondría? De hecho es posible que la semana que viene tenga que pasar unos días fuera de mi sitio. Lo de «mi» con mil comillas porque no confío en que sea mi espacio de trabajo durante mucho tiempo. Me gustaría colocarlo ahí. Poner mis lápices, rotuladores, papeles. Hablo de material de trabajo, que yo no tengo retratos familiares al uso, pero me gustaría saber donde tengo tal o cual papel. Es más, me gustaría saber cuales son mis papeles durante algo más de unos meses.

Me gustaría, y sería bueno para la empresa, tener mi rincón informático con repuestos, discos, software, manuales, protocolos… me gustaría y sería bueno tener un trabajo estable que controlase de principio a fin. Que llegase a dominar. Qué supiera donde acaba y donde termina. Esa continua inestabilidad no me gusta.

Me gustaría tener mi espacio de trabajo. No hace falta que sea muy personal, no le voy a poner lacitos ni recuerdos, pero sentir que es mi espacio, mi sitio. Ese lugar donde paso tantas horas, que fuera en cierto modo mío. En fin, deseos expresados en alto que difícilmente se cumplan. Ya uno anda casi acostumbrado, pero el anhelo de tener mi espacio de trabajo no desaparece.

5 thoughts on “Mi espacio de trabajo”

  1. Yo tampoco se ahora lo que es tener mi propio espacio de trabajo, estoy en un servicio turnando las guardias con otros 2 compañeros y no puedes tener muchos objetos personales, y en mis anteriores destinos, no tenia nisiquiera oficina, como mucho una miserable taquilla, esas cosas no las he experimentado nunca, no se si las envidio o no, la verdad, quisiera probarlas algun dia, pero no se si lo llegare a experimentar algun dia, mientras tanto, seguire esperando un poco, pero la vida militar es un tanto «rara» en ese sentido.

    1. Es un poco raro ese desarraigo militar precisamente para defender esos conceptos abstractos de patria y hogar. Yo si extraño ese sitio porque lo tuve en mi anterior trabajo y aquí me gustaría. O también que me hago mayor y me gusta algo más la tranquilidad, podría ser.

      Un saludo!

      1. Un poco dices, ahora estoy en un sitio mas tranquilo, pero antes (y aunque las cosas mejoren) era «poco compatible con la vida familiar y hogareña» aunque tenga sus cosas buenas, pero bueno, no estoy como para quejarme, tampoco es peor que la vida del transportista.

  2. Como nunca he estado mucho en un sitio, he procurado no llenarlo de cosas personales.

    Intento ser ordenado, para controlar las tareas pendientes siempre he tirado de un cuaderno donde ir apuntando y borrando a medida que vas cumpliendo objetivos; eso no quita que todo acabe dentro de un «caos» que sólo yo entiendo 😛

    Un abrazo!!

    1. Yo también soy muy de libretas y listas para ir anotando. Siempre con papeles encima de la mesa para tomar notas. Pero «personalizar» algo mi sitio es algo que echo bastante de menos. Lo que le he dicho a Fran, supongo que me voy haciendo mayor 🙂

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