Cementerio

CementerioEstuve el otro día en el cementerio de nuevo visitando a mi padre, que este jueves cumpliría 77 años. 13 que murió y creo que es el último mes he podido ir mas veces que en los 13 años anteriores juntos. Algo me estará pasando, vaya usted a saber. Pero hoy no quiero hablaros de eso sino de los cementerios y nuestra forma ‘latinocatólica’ de afrontar la muerte en general.

Ese silencio sepulcral, nunca mejor dicho, que hay en los cementerios. Esa pena constante. Ese ambiente general a rezo, pesadumbre, melancolía… Y a uno le da por pensar si no es muy contradictorio eso con lo que la mentalidad católica nos inculca. Parece que no nos lo acabamos de creer, ¿no? Eso de las vida eterna, el más allá, el cielo o incluso el infierno. ¿No se supone que antes o después nos volveremos a ver y tal? Pues no lo parece oiga.

Yo no soy muy de creer en otras vidas pero me parece mas lógica la mentalidad de celebración que tan bien es conocida en algunas culturas. Recordarles con alegría en vez de esos coros de plañideras llorando, pensando que si tan buenos son (casi todo el mundo se vuelve maravilloso en el momento que muere) nos encontraremos antes o después de nuevo.

Me acordé de la primera vez que visité un cementerio en Copenhague. Me llamó la atención que se pudiera visitar y fotografiar con libertad. No sabía si era una falta de respeto. Pero más me llamó la atención encontrarme familias de daneses de picnic allí. 

Son muy de picnic los daneses con el pack completo. Cestita de mimbre. Mantelito en el suelo. Banderitas danesas clavadas por doquier (perdón querida por los diminutivos). Niños rubios y sanos. De verdad, de película. Y allí en el cementerio me chocó porque rompe la habitual solemnidad que asociamos con los cementerios.

Ellos estaban allí con su familiar muerto. Pasando un día de campo en su compañía. Sin rastros de pesar. Si realmente queda algo allí, ¿no estaría mejor viendo a sus familiares disfrutando en lugar de un séquito de almas en pena? Yo tengo muy claro lo que preferiría. Cuestión de mentalidad

No sé, reflexiones que uno se hace. Ultimamente es que pienso demasiado en la muerte. Igual es que ya uno se siente cada vez más cerca del final que del principio.

4 thoughts on “Cementerio”

  1. Déjate de tonterías!! Más cerca del final, dice… para morir sólo hay que estar vivo; en cualquier momento y en cualquier lugar te puede tocar.

    Tienes razón, en España no se toma con naturalidad la muerte; es más, siendo un país católico no ponemos en funcionamiento eso que dice la iglesia de que se pasa a una vida mejor. Recuerdo que hubo una película que me marcó en este tema: «Negocios de Familia» donde celebraban un funeral a la irlandesa: comiendo y bebiendo!! Qué mejor manera para recordar a alguien, incluyendo sus trastadas!!

    Luego encontré una canción que critica ese punto de vista de que lo mejor está por venir cuando te has ido (Saratoga – Resurrección) y me convencí más aún que pobre el que me llore el día que me vaya, me aparezco y le doy de collejas!! 😛

    En definitiva, esa manera de pensar en la muerte casi la llevamos en la sangre y creo que nunca seremos capaces de quitárnosla de encima.

    Un abrazo!! (Y no pienses tanto, coño!!)

    1. Pensar pensar…. jajajaja.

      Yo también EXIJO que cuando me muera nada de llantos que si me he ido a un lugar mejor way y si no, pos pa qué llorar. Los que se queden y me quieran recordar que lo disfruten y pasen un buen rato a mi salud. Que no falte cerveza ni GinTonics y no hay mejor forma de homenajearme.

      Un abrazo Jordi!!

  2. Hasta cierto punto, entiendo que el dia de la muerte y los primeros dias se exprese el dolor sentido, pero eso de «guardarle luto de por vida» y eso de ir al cementerio a llorar desconsoladamente, quiza es un poquito exagerado, no se como cogimos esa costumbre, pero desde luego, tampoco me convence.

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