PDA

Mi PDA

PDALos más viejos del lugar reconocerán al término PDA. Seguramente muchos de los tecnoadictos que visitan este blog incluso habrán tenido alguna. PDA es el acrónimo del término en inglés Personal Digital Assistant, asistente digital personal. En una época pre-smartphones en los que llevas toda tu información, y la que no es tuya gracias a Internet, era un lujo al alcance de unos pocos disponer de una PDA. Eran tiempos en los que Palm, HP, Compaq y pocos mas podían poner al alcance de la mano de unos privilegiados estás máquinas con toda su agenda, documentos de texto, hojas de cálculo. Incluso un navegador GPS las más avanzadas.

Tiempos en los que el puntero era el rey y en los que había que andar instalando programas, cables y configurando mil cosas para conseguir sincronizar ese trasto con el ordenador. ¿Navegar por internet? impensable. Bueno, algunas en los últimos tiempos vía WIFI, pero nada serio. Era infumable. El correo en tiempo real, ciencia ficción hasta que llegaron los smartphones.

Y vosotros diréis, esa foto de ahí no parece una PDA de las que habla el Dagarin este. Bueno, no es una PDA pero si lo es. Y es que en esa época arcaica los problemas de configuración eran frecuentes y si la batería de la PDA se agotaba del todo se borraba la información, así que vuelta a configurar, sincronizar, etc.

En esos tiempos de poca fiabilidad un amigo reinventó el concepto PDA. La PDA ni la PDA, lo mejor son LOS PDA, los Papelillos De Apuntar de toda la vida. Y ahí quedó el concepto entre un grupo de amigos. Y esa que veis en la foto es «mi PDA», una auténtica Moleskine, a las que me aficionó Marta Fernández. Eso y un bolígrafo son mis compañeras cada noche, hasta que no encuentre mejor compañía. Ahí esta silenciosa y expectante. Porque no sé si a vosotros os pasa pero a mi es en ese momento de duermevela, cuando estoy a puntito de dormir, cuando me vienen a la cabeza algunas ideas de esas que por la mañana querrías recordar y no puedes. Para eso está mi querida Moleskine.

Y va siempre conmigo. Por muchas notas de voz que pueda grabar con el móvil, por mucho Keep de Google, Evernote, One Note o lo que sea, para mi no hay nada como un papel y un boli/lápiz. Mi mesa está llena de ellos. Post-it o notas de papel sencillas. O libretas de las todo a cien llenas de mil notas, a mano, aunque esté con el ordenador. Yo, GadgetoMan, un chaval(que sigo siendo un chaval) tecnológico, aún no he encontrado en la tecnología ese sustituto a las notitas de toda la vda. Mi ilusión de siempre ha sido tener un corcho o tablero magnético delante de mi mesa para ir colgando esas notas, a lo peli de detectives. Y en breve la tendré.

¿A que en esas pelis mola más el tablero de corcho con chinchetas de colores que una pantalla con el ordenador conectado? No hay color. Y vosotros, ¿Sois de PDA’s digitales o de PDA’s de toda la vida?

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