De Black Mirror y el Testamento Digital

Testamento DigitalLa semana pasada el fotoperiodismo sufrió una gran pérdida: falleció el gran Paco Elvira. Uno de esos grandes fotógrafos que tenemos en España y que tantas veces no reconocemos.Ya sabemos que nos gusta más mirar fuera de nuestras fronteras para buscar genios que reconocer los que tenemos dentro. Triste accidente preparando un reportaje para su blog. A día de hoy, podéis leer su twitter, visitar su Facebook y, sobre todo, visitar su blog personal donde podéis ver algo de su trabajo. Y aparte de que ya sabéis que soy un gran enamorado de la fotografía os estaréis preguntando a que viene esto que estoy contando y que tiene que ver con lo de Black Mirror y el Testamento Digital. Vamos a ir atando cabos.

¿Habéis pinchado los enlaces? ¿Aún funcionan? En el momento de escribir este post (y de repasarlo por decimonovena vez) ahí siguen. No me negareis que es raro eso de entrar a un Facebook sabiendo que esa persona ya no está. Pero yo puedo seguir escribiendo en su muro como si fuera a leerlo, o mandarle un twit. Es extraño. ¿Que sucederá ahora con esas páginas? Pues seguramente nada. Ahí seguirán hasta que algo las borre. Alguna cláusula en las condiciones de servicio de estas empresas que haga que se den de baja pasado un tiempo de inactividad. A no ser que hubiera un Testamento Digital y algún tipo de albacea se encargue de gestionar o dar de baja esas cuentas, lo que se indique en el testamento. Si, existe eso, existe el Testamento Digital y cada vez más gente lo hace. Quien se preocupa de hacer testamento, si está bien asesorado, nombrará a alguien para que también gestione su identidad digital cuando fallezca.

Puede ser que le deje las claves para que escriba una esquela o mantenga sus cuentas de correo (hay mucha información importante que llega por e-mail) o las de de baja… Seguramente nunca se os habrá ocurrido. Yo lo leí hace tiempo. De hecho creí haber escrito un post sobre el tema que he buscado a raíz de lo de Paco Elvira pero no lo encuentro. Son cosas que no pensamos pero que están ahí. ¿Que pasará con toda la información que dejamos en la red cuando ya no estemos? Es de suponer que quedará ahí por los siglos de los siglos.

Hay una serie británica de la que posiblemente hayáis oído hablar: Black Mirror. Lleva dos temporadas de 3 episodios cada una. Cada episodio es completamente independiente con el único nexo común de tocar temas “tecnológicos” ambientados en un futuro no muy lejano. Hacía tiempo que una serie no me hacía pensar y me daba ganas de debatir sobre ella. Esta lo consigue casi en cada capítulo. El primero de la segunda temporada se llama “Vuelvo enseguida”. Os cuento el planteamiento inicial, los 10 primeros minutos. No es mucho spoiler, pero quedáis avisados.

Black MirrorSPOILER Una pareja. Él enganchado a las redes sociales. Todo lo twittea, FacoBookea, guasapea o lo que haya en ese futuro no muy lejano. Todo lo sube a la red y no para de chatear. Él fallece en un accidente de tráfico. Ella se queda sola y destrozada. En el funeral, una amiga le recomienda un servicio nuevo (disculpad que no recuerde el nombre). Con el permiso de ella, se dedica a rastrear todo lo que hay de él en las redes sociales. Datos, fechas, forma de hablar, aficiones, expresiones, hasta que asume su personalidad y empieza a mandarle correos como si fuera el fallecido. Entre sollozos, sin querer pero sin poder evitarlo, ella le responde. Y dialoga con “él”. Y reconoce sus expresiones hasta el punto de irse enganchando a chatear con su difunto esposo. Y todo es cuestión de tiempo y dinero para que los correos se conviertan en una especie de “guasap” o Messenger Skype. Y … hasta aquí puedo leer. Os recomiendo que lo veáis. FIN DEL SPOILER

¿Es esto posible hoy en día? ¿Lo será en breve? Yo no lo dudo. Así de claro lo tengo. Dejamos tantísimo rastro digital hoy en día que debe ser francamente sencillo recomponer una vida. Y esto acaba de empezar. Estos chavales como mis sobrinas, nativos digitales los llaman, que no conocen lo que es un álbum de fotos si no es digital y en Tuenti/Facebook o, como poco, en el móvil. Su vida, su carácter, sus vivencias… van a ser fácilmente rastreables.

Como siempre digo, no es cuestión de tener miedo, pero si son temas interesantes para debatir. ¿Será lícito? ¿Tendremos que decidir sobre todo esto en nuestro testamento igual que decidimos si queremos ser enterrados o incinerados? ¿Deberíamos hacerlo ya? En el momento de crisis del duelo, sobre todo ante una muerte repentina ¿llegarías a creer y a conversar con ese ser querido sabiendo que es una réplica digital? ¿Qué os gustaría que ocurriese con vuestro legado digital?

A mi me gustaría vivir mínimo 100 años más, con la cabeza bien lúcida, para ver tantas y tantas cosas como nos depara el futuro. Acojona, con perdón, al mismo nivel que ilusiona.

ACTUALIZADO: A veces parece que las noticias me siguen o que voy medio paso por delante. Ya podeis dar instrucciones a Google sobre que hacer con vuestras cuentas si no las usais en un tiempo, lo que supone que será porque no estáis en este mundo. Aquí tenéis como activarlo en GENBETA

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14 thoughts on “De Black Mirror y el Testamento Digital”

  1. Buenos días Dani!!!

    He leído que ya existen empresas que se dedican a la eliminación de todo rastro tecnológico que hayas dejado.

    Es un tema curioso, porque conozco un par de casos; uno de ellos cercano. Estar por facebook y ver el perfil de alguien que ya no está, aunque imagino que la familia lo ha dejado como homenaje.

    Y el spoiler de la serie, me recuerda a un gag de los grandísimos gomaespuma que debes haber oido y sino, te recomiendo que lo hagas: http://gomaespuma.com/primicia-la-viuda-y-el-e-mail/

    Risas aseguradas!!

    Un abrazo

  2. Buenos días dani,
    Yo también como amante y practicante de la fotografía he sentido la pérdida de Paco Elvira.
    En cuanto a los datos que van quedando en la red, en muchos casos parece que serán para la eternidad, a no ser que alguien le ponga remedio. Esto puede ser un problema cuando a la familia del desaparecido no le haga gracia que todo siga como si no hubiese pasado nada, pero por otra parte habrá a quien no le importe y lo sienta como un homenaje. Cada uno es un caso diferente. Creo que debería haber una solución sencilla para quienes lo quieran eliminar y así no les cause más dolor.
    ______________________Cyrano.

    1. Seguro que sencillo no es eliminar los datos de un fallecido de la red. En este mundo lleno de burocracia nos gusta complicarlo todo y seguro que piden 10.000 papeles para cada sitio. Llegará un día en que se hable de eso como se habla de si incineración o no, si se es donante de órganos, y todas esas cosas que ahora se hablan con naturalidad 🙂

  3. Buenos dias!!

    Admito mi ignorancia sobre Paco Elvira y su trabajo. Pero como bien dices, gracias a esta nueva era tecnológica nosotros y seguramente las próximas geraciones podrán disfrutar con su arte aunque ya no este con nosotros.

    Año tras años, dia tras dia, la tecnología nos rodea un poco más, ya no es necesario conocer a la persona directamente para llegar a saber quién es, cómo es y en qué piensa… Con cada línea que escribimos es un pedacito de nuestro ser que dejamos en la red…

    Hablas de la seríe Black Mirror y concretamente sobre el testamento Digital, de qué hacer con esos datos y como a partir de ellos se puede llegar a emular a una persona que ya no está. Si me lo permites, voy a dar un paso más y te aconsejaria las peliculas Blade Runner, Ghost in the Shell y en menor medida A.I. entre otras. En ellas se narra con en un futuro cercano la conciencia humana, nuestra identidad y esencia, puede ser contenida de forma artificial llegandose al punto de no poderse diferenciar el original de la replica artificial, dando lugar a todo tipo de cuestiones filosóficas…

    Todo estas historias de ciencia ficción tal vez un día lleguen ser el tema de debate del momento, y la pregunta será si estaremos preparados para ello y poder pasar a vivir de una forma virtual para la eternidad…

    1. Grandes recomendaciones cinematográficas y todas vistas. La ciencia ficción suele tener bastante de ciencia y un poco de ficción, aunque yo más bien diría de imaginación.

      Un saludo!

  4. Hola Daniel,

    Interesante tema, dejar nuestras últimas voluntades plasmadas por escrito facilita nuestra marcha, y el camino a los que se quedan en todos los sentidos: en el económico, que hacer con nuestros órganos por ejemplo, que hacer con algunas cosas personales que nos gustaría legar a personas concretas, y como no podemos dejar por escrito también que queremos que ocurra con nuestras cuentas y nuestras redes sociales.

    Como bienha dicho Jordi,también en vida hay empresas que podemos contratar por una pequeña cuota, se van a encargar de hacer desaparecer nuestras huellas en internet.

    La mayoría de la gente es reacía a plasmar sus voluntades, el coste es muy mínimo unos 60 euros, y con eso damos tranquilidad a nuestros herederos y familiares , podemos evitar problemas de malentendidos económicos y además concretar otras cosas como estas que considero son de vital importancia.

    Un abrazo.

    1. Cuanta razón, Eva. Sin duda dejar constancia de todo esto, bien asesorado, evitaría muchos problemas a los que se quedan, que ya tienen de por si bastante con aguantar el palo que supone esa pérdida como para tener que estar preocupándose de esos temas.

      Supongo que en gran medida se debe al miedo que tenemos a morir. Dejar eso claro es asumir que algún día moriremos y es algo que a mucha gente no le gusta.

      Un abrazo, Eva.

  5. Un delicado tema de debate, sin duda, amigo Daniel.

    He pasado por tw y fb de Paco Elvira, y sin duda se te ponen los pelos de punta.

    Este es un tema que me he planteado muchas veces. Pero pienso que al nombrar un albacea, además de ser alguien de muchísima confianza, tendrías que estar dándole tus contraseñas cada vez que las cambiaras. Cosa que yo hago bastante a menudo, por cierto. Lo cual no deja de ser un coñazo para la persona designada. Hay muchos restos por ahí de páginas sin dueño en la red. Es, sin duda, su huella y de alguna manera, su recuerdo.

    Pero yo voy más allá en este tema. Me he planteado muchas veces algo que tú no contemplas. Pongámonos de ejemplo, si me lo permites. Tú y yo, que nos conocemos de relativamente poco tiempo, pero sin duda, hemos conectado bien y entablado una buena amistad virtual. Si por lo que fuera nos ocurriera algo a ti o a mí (Dios no lo quiera) ¿cómo podríamos enterarnos de ello si nadie de nuestras familias sabe de nuestra relación? ¿se podría deducir por las ausencias en la red?

    Personalmente, si me ocurriera algo, no he dejado dicho nada de a quien y cómo deban comunicarlo…
    Tampoco me he preocupado nunca de buscar quién retirara mis cuentas, como tú bien dices, o las administrara en mi ausencia.

    Nunca pensamos que nos va a llegar, pero si nos llegara la hora, es mejor tenerlo todo previsto.
    Habrá que pensar que todos estamos en la lista y nos llegará tarde o temprano. Mientras, vamos a disfrutarlo a tope y día a día. O mejor; minuto a minuto.

    Felicidades por este post. Me ha impactado mucho.

    Un besote grande de tu amiga virtual.

    1. Pues sin duda lo que planteas son cosas a tener en cuenta. Por eso yo creo que en mi testamento digital dejaré designada una esquela o un epitafio para que se mande a través de las redes sociales. Tiene sin duda muchas cosas que plantear todo esto y, nos guste más o menos, es cuestión de plantearlo.

      Lo de las claves haces muy bien en cambiarlas a menudo, pero siempre hay vías de hacerlas saber al “albacea”. Un fichero en un pendrive en algún lugar donde las contengas o algo así.

      Pero como diría Escarlata O’Hara, ya lo pensaré mañana 🙂

      Un bes grande!!

  6. Hola buenas tardes, Daniel
    Muy interesante el post, antes unos interrogantes que dan un poco de miedo.
    Igual que Black Mirrow, de la que sólo vi la primera temporada en 4 y estoy ansioso por la segunda (aún no he llegado al futuro en cuanto a tele)
    Por cierto debo ser de los pocos que no ha visto Homeland, pero hoy no me la pierdo, he oído hablar a toda la gente bien.
    Al hilo de lo que comentas, hace unos meses leí que los e-libros que compras en Amazon, por ejemplo, no puedes dejarlos legalmente en herencia a tu muerte, corrígeme si estoy equivocado. Es una pena, en mi opinión.
    En mi caso, la mejor herencia que me dejo mi padre fueron sus libros y eso con el ebook no parece posible, legalmente.
    Ya se que hay atajos, pero no me gusta cogerlos casi nunca, y prefiero pagar por lo que leo, juego, escucho, veo …. Ya ves que soy un rara avis en ese sentido.
    Un abrazo y felicidades de nuevo por el artículo
    Lolai

    1. Yo también soy un rara avis de los que me gusta reconocer el trabajo de la gente y que creo que merece la pena pagar precios justos. No sabía lo de Amazon, pero todo esto está en pañales. Es de suponer que tampoco se habrán dado aún muchos casos al respecto. Toda la legislación tiene que empezar a adaptarse.

      Y lo de Homeland, la primera temporada es GENIAL!! Ni se te ocurra perdértela!! Yo creo que volveré a verla. La segunda flojea mucho, pero verás como esta te engancha 🙂

      Saludo y muchas gracias

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