A veces la vida

AVecesLaVidaA veces la vida se emperra en joderte. Ya me conocéis un poquito. Siempre intento buscarle la parte buena a todo. Siempre intento ver lo positivo que la vida te da y las alegrías que te llevas cada día, que si buscas las hay, pero hay veces que me canso. Mucho. Muchísimo. Y hoy es una de esas veces.

Y es que a veces la vida siempre está ahí dispuesta a darte por culo.  Así de hija de puta es. Así te trata a veces. Mierda tras mierda, marrón tras marrón. Cada vez que parece que das un paso adelante te hace dar dos atrás. Así estoy llegando al final de este puto 2014. Un año horribilis en mil aspectos, muchos los sabéis y los habéis sufrido aquí (gracias por seguir pese a todo). Otros sólo puedo compartirlos con amigos de la vida 1.0 porque no pueden ser públicos. Otros ni eso, me los tengo que comer sólo. Pero así son las cosas.

Ahora de nuevo toca marrón de los buenos. O mejor dicho marrones. Uno encima y otros cuantos en ciernes. Algunos espero que no lleguen a materializarse pero si pienso en la racha que llevo este añito… me da que acabaré comiendo aún más mierda de aquí a final de año. Al punto de no tener ganas ahora mismo de twittear, de escribir, de pensar… Esos momentos en los que sólo me apetecería tumbarme en el sofá y no hacer nada. Puede que ni comer. Sólo dejar que pase el tiempo.

Pero aunque a veces la vida es una grandísima hija de puta, también te deja resquicios de esperanza. Una charla por Whatsapp con un buen amigo que te trae grandes noticias y proposiciones nada deshonestas y muy ilusionantes. Hace que la última llamada que recibes en la oficina sea de una persona a la que adoro que consigue que por segunda vez en el día mi cara dibuje una enorme sonrisa, tan grande y tan poco extraña desde hace un par de días que hasta duelen los músculos. La vida, por muy cabrona que sea, sabe tensar la cuerda y te proporciona fines de semana como el que empezó el pasado jueves con la presentación del libro de Marta.

Se que suena a frase de estas de Paulo Cohelo en Facebook pero por favor, no desperdiciemos ninguno de esos momentos. No nos perdamos ni una risa. No pensemos demasiado en mañana, saquemos todo el jugo a cada instante bueno que nos llegue. Riamos, sonriamos, demos gracias a los amigos, abrazos, regalos…

Cada instante que la vida nos deje de joder inventemos un gran momento. Una copa, una llamada o un Whatsapp a un amigo, recordar un gran momento, salir a la calle a disfrutar el sol. O la lluvia, lo que haya. A veces la vida nos lo pondrá difícil. Lo sé, estoy en ello, pero vamos a ponérselo difícil.

PD: ¿Sabéis que? He tenido un día, dos días, de mierda muy gorda. Me he puesto a escribir esto y he recordado la charla y la risa con Eva, mi última risa del día. Y las cosas buenas de hoy, que las hubo. Y las de ayer (gracias Familia por tanto cariño que siento de vuestra parte). Y se me quita mucha de la tontería que llevo encima. Supongo que por eso sigo escribiendo estos post.

10 thoughts on “A veces la vida”

  1. Ya se que esto es mas facil de decir que hacerlo, pero sabes que al final todo se arregla (hasta que pasa la verdad es que te sientes como una mierda) y encima esta semana Ali tendra algun problema y no esta presente ni en twitter ni en la cafeteria, eso siempre ayudaba a empezar mejor el dia, nada,que se te mejore la cosa pronto, que este año te lo mereces

  2. Siento q tengas q pasar por una mala racha como esta pero mucho ánimo Daniel. No voy a recurrir a los tópicos de siempre en estos casos, q ya te los sabes de memoria, pero sí te puedo decir q jamás te rindas.

    PD: si necesitas hablar ya sabes cómo contactarme. Me pongo a tu disposición.

    Un fuerte abrazo amigo 😉

  3. De vez en cuando la vida… como bien dices, amigo, pero por suerte es solo de vez en cuando y por supuesto al final te despiertas … fuerza y aguanta el tiron, ya veras como al final todo se ve como un mal recuerdo simplemente …

    Haz caso a Serrat, que por lo menos parece que sabe de lo que habla … 🙂

    De vez en cuando la vida
    nos besa en la boca
    y a colores se despliega
    como un atlas,
    nos pasea por las calles
    en volandas,

    y nos sentimos en buenas manos;
    se hace de nuestra medida,
    toma nuestro paso
    y saca un conejo de la vieja chistera
    y uno es feliz como un niño
    cuando sale de la escuela.

    De vez en cuando la vida
    toma conmigo café
    y está tan bonita que
    da gusto verla.
    Se suelta el pelo y me invita
    a salir con ella a escena.

    De vez en cuando la vida
    se nos brinda en cueros
    y nos regala un sueño
    tan escurridizo
    que hay que andarlo de puntillas
    por no romper el hechizo.

    De vez en cuando la vida
    afina con el pincel:
    se nos eriza la piel
    y faltan palabras
    para nombrar lo que ofrece
    a los que saben usarla.

    De vez en cuando la vida
    nos gasta una broma
    y nos despertamos
    sin saber qué pasa,
    chupando un palo sentados
    sobre una calabaza.

  4. Eiii daniel!!!! Yo soy la de la última llamada, no??? Jajaja oye que siempre que hablamos está mi jefe al lado y no puedo contarte mucho ni preguntarte todo lo que quisiera…que me ha encantado oírte!!! Ya verás como la mala racha pasa y vienen momentos mejores!

    Y ahora: la primera sonrisa del
    Miércoles!!! Besos!!!

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