Tiempos extraños

Vivo tiempos extraños. Sé que tengo esto abandonado y me apena porque ya os comenté que hay muchas cosas que quiero contaros. Cosas que se me ocurren y me gustaría sentarme a escribir sobre la marcha, pero al fina por pereza o por priorizar otras cosas no lo hago. Fue una de las razones por las que me plantee crear un Podcast. Un lugar donde sólo tenía que ponerme delante de un micrófono y hablar. Craso error. Si quieres hacer algo en condiciones no es ni mucho menos así de sencillo.

Por cierto: sí, pensé crear un podcast. De hecho tengo un piloto medio grabado y un capítulo entero listo para salir, pero al final estos tiempos extraños me han llevado a cancelarlo antes de empezar porque las cosas o las haces bien o no las haces. Hacer eso bien requería una inversión de tiempo y dinero que decidí no hacer. Eso es la vida: tomar decisiones y optar por unas cosas u otras esperando equivocarte lo menos posible.

Ando mareado con estos tiempos extraños, quizás de una crisis de los 50 anticipada, en la que estoy cambiando. Y queriendo cambiar aún más. No es que esté especialmente descontento pero me apetecen cambios. Uno de ellos, por nimio que os parezca, ha sido abandonar el mundo iPhone, después de un buen puñado de años, y pasarme a Android. Un pequeño cambio de muchos que está habiendo y que estoy provocando en mi vida. Y este cambio me ha llevado a un tema del que quiero hablaros.

El Filtro Burbuja

Creo que alguna vez os he hablado de eso pero por si acaso lo introduzco brevemente. El Filtro Burbuja es un concepto que se ha creado para definir esa burbuja que nosotros mismos nos vamos creando, con la inestimable ayuda de los señores algoritmos (o «algorritmos» como escuchaba insistente e irritantemente esta mañana en un podcast) en internet y especialmente en las redes sociales.

Nuestro mundo se va cerrando a medida que nosotros mismos vamos creando una burbuja a nuestro alrededor. Escogemos a quien seguir según nuestros gustos. Personas, medios de comunicación, páginas web… todo lo vamos amoldando a nuestro gusto. Decía el otro día una twittera que no pensaba relacionarse con gente que pensara como yo, sólo porque le dije que no iba a votar el 10 de Noviembre.

Y así es como el Filtro Burbuja se alimenta. Yo por supuesto continúo siguiéndola, aunque no piense como yo, porque en ese y otros aspectos me enriquece y porque creo que opiniones diferentes bien desarrolladas nos hacen pensar y reflexionar. Sin embargo el filtro burbuja, los algoritmos, siguen ahí. Alimentándose día a día de la información que le damos y la que de nosotros dan otros

Mi nuevo Twitter

Como os he comentado al principio, ando en el mundo Android. Una de las cosas que eché en falta hace años cuando estuve aquí, y sigo echando en falta, es Tweetbot. Para mí no hay otra aplicación mejor para leer twitter en el móvil. Una de las muchas razones es que respeta la idea original de twitter del orden cronológico. Lo primero que aparece son los twits más recientes y a medida que bajo voy viendo los anteriores. Todo ordenado por fecha, sin intervención, sólo con el Filtro Burbuja que he puesto.

A falta de Tweetbot he probado otras pero ninguna me convence y he acabado con el cliente oficial de Twitter. Lo detesto profundamente por muchas razones y una de ellas es por esa clarísima manipulación que hace de mi TimeLine. Ya no es sólo que aparezcan twits patrocinados, entiendo que de algo tienen que vivir, es que además utiliza algoritmos para monstrarme la información que el considera relevante para mi. La consecuencia de todo esto es que estoy descubriendo un nuevo twitter.

Me aparecen twits de gente que ni recordaba que seguía. Lo que deduzco es que Twitter intenta resultarme especialmente atractivo y para ello se base en varios parámetros. Uno de los que he deducido, habrá mil más, es que si gente que interactúa conmigo da likes o hace retwits a otros, Twitter deduce que me interesan. Debe pensar si al twittero A le gusta el twitero B, si a Twittero A le gusta C, a Twitero B le debe gustar twittero C. Aunque no se haya dado cuenta de que existe y ni le sigue ni nada.

Tiempos extraños

Y en esa supuesta idea de agrandar mi mundo twittero, de querer hacerme conocer a otros twitteros que no sigo, es como el mundo se empequeñece. Tiempos extraños en los que a medida que me va enseñando esos twits y en base a sus miles de parámetros deduce que me paro ahí algo más, aunque sea sólo por la sorpresa de encontrar ciertos twits, el entiende que me gusta y me va a mostrar más similares.

Si ya es difícil crearse una selección variada, intentando leer fuentes y twiteros con distintos puntos de vista, twitter lo pone aún más complicado con sus algoritmos. Si, podemos luchar intentando dar likes o interactuar con cosas muy dispares pero…¿para eso entramos a twitter?

Pues la verdad es que yo no.

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