Entrevista a Marta Fernández

Cuando hace unos días Marta Fernández me dijo por twitter “tenemos que hacer algo para tu blog” el corazón me dio un vuelco. Los que me conocéis del blog que tenía dedicado a ella ya sabéis que para mi siempre ha sido un sueño contar con su colaboración y de repente ese sueño tomaba forma.

Y pasada la euforia inicial llega el otro vuelco al corazón: ¿Pero que locura estoy pensando? ¿Cómo le voy a hacer yo una entrevista a una periodista de verdad? Y más aún… ¿Que le pregunto yo a Marta Fernández que no le hayan preguntado estas semanas en las muchísimas entrevistas que le han hecho?. Pero como uno no tiene demasiados reparos ni vergüenza me planté a preparar una batería de preguntas, se las envié y aquí tenéis sus generosas respuestas. Muchísimas gracias a Marta por su tiempo en estos días que lo que menos tiene es precisamente tiempo.

Supongo que debería empezar explicando quién es Marta Fernández, pero como no quiero enrollarme y quiero dar paso a lo realmente importante, la entrevista, podéis leer mucho en la biografía que tengo en esta página. Así que Dagarin se calla y habla la ilustre invitada.

Marta Fernandez
Foto: @LuisGasparLab

Dagarin: Lo primero muchísimas gracias por dedicarme este tiempo a mi y a los lectores de este humilde blog. Empezamos por tu libro. Ya lleva dos meses en la calle. ¿Qué sensación te está llegando de la gente que lo ha leído y de la editorial?

Marta: Quizá la palabra que más repiten los lectores es “sorpresa”. En el sentido positivo. Y su sorpresa es para mí una alegría. Sobre todo porque muchos de esos lectores confiesan que han vencido los prejuicios. Cuentan que a medida que van avanzando en el libro olvidaban a la autora. Y para mí, ese es el mayor elogio: que el libro acabe por encima del autor, que las palabras impresas borren la impresión que el lector puede tener de quien escribe.

D: Qué malos son los prejuicios y a más de uno le va a impedir disfrutar una genial historia. Muchos llevamos tiempo deseando un libro tuyo que parecía que no llegaría jamás, que sólo tú y tus muy cercanos amigos leerían esas historias que atesoras. ¿Que te ha llevado a decidirte a escribir por fin una novela para publicar?

M: No escribí una novela para publicar… Se me “apareció” una novela, me puse a escribirla y en ese momento se cruzó la posibilidad de publicarla. Todo se alineó. Miryam Galaz, editora de Espasa, leyó en una entrevista en la que contaba que escribo, que estaba con algo, y me llamó. Quedamos, le conté la historia de Leo –que entonces no se llamaba Leo- y del Profesor Rossum –que siempre se llamó Rossum- y le encantó. Ese fue el inicio de una gran amistad… Grande de verdad.

D: ¿Qué sentiste el primer día al ver tu libro en la librería, por fin impreso y al alcance del público?

M: Cuando me mandaron a casa el libro –unos días antes de que saliera a la venta- tuve una sensación muy extraña. Como de desprendimiento. De alejamiento. En alguna vez he contado que es como mandar a un hijo a Estados Unidos a estudiar y que vuelva hecho un hombre. Mi manuscrito, impreso en la tienda de fotocopias del barrio, con su gusanito metálico, se había convertido en un libro encuadernado, con sus tapas, su tipografía, su faja con la recomendación de Màx. Era tan bonito como inquietante… Como si la novela ya no me perteneciera más. Y en cierto modo es así… Ya no es mía, es de quien quiera leerla.

D: Tranquila, que la vamos a cuidar muy bien porque se ha hecho querer. ¿Cómo se siente alguien acostumbrado a hablar de otros hablando en los medios y ante el público de su retoño literario?

M: Éste es otro punto de extrañeza de todo este proceso. La promoción. Las entrevistas. Hablar del trabajo propio. Responder a preguntas sobre la huella biográfica, por ejemplo, que creo no existe ni es tan evidente como pueden pensar algunos lectores… Aunque, en algunos casos, se produce ese momento mágico entre entrevistador y entrevistado, la charla vuela, la literatura se convierte en protagonista, la autora se difumina y todo es más fácil. Y más enriquecedor.

D: Es curioso lo que cuentas de la huella biográfica porque a mi también me ha parecido verla en varios momentos. Los que hemos leído algo sobre ti te “reconocemos” en muchas situaciones. Ese estreno de una obra en el Teatro Real, esa pasión y esfuerzo que hacías para ir, tu amor por el periodismo, por la música barroca, Aluche, esa conversación que Leo tiene en la cocina con su madre… ¿Cuanto de Marta Fernández hay en Leo? ¿Es intencionado o es de esas cosas que no te das cuenta hasta que las lees?

M: No soy Leo. Ni él es un trasunto, ni sus experiencias son las mías, ni es mía su historia. Es un personaje literario que ha heredado de su creadora, eso sí, muchos de sus gustos. Pero por el simple hecho de que es más placentero escribir de lo que te gusta, de lo que te apasiona, de lo que te llena. Esa es la razón de que Leo ame la ópera, pero también es la razón de que Arnau se sepa de memoria “La vida es sueño”, o de la devoción de Rossum por los autómatas.

D: Te hago una pequeña confesión. Conociendo tus gustos literarios y habiendo leído a Pynchon y otros libros que has recomendado, que no son precisamente para todos los públicos, pensaba que tu libro sería igualmente denso y más bien apto para lectores “avanzados”. Me he encontrado un libro intenso, que engancha desde la primera frase y que fluye con una facilidad tremenda incluso a los que no somos lectores compulsivos. Con unos personajes que atrapan y con los que empatizas desde el minuto cero, que no cansa leer en absoluto y que cuesta soltar para irse a dormir. ¿Tuviste en algún momento en cuenta a qué tipo de lector querías que llegara a tu libro o siempre has pensado de una forma “egoista”, en el mejor sentido de la palabra, en el libro que a ti te gustaría leer?

Marta Fernández
Foto: @LuisGasparLab

M: Mmmm. No sé si debería decir esto… pero no tuve en cuenta nada más que mi propio placer al darle a las teclas. Que no es más que un reflejo de mi propio placer como lectora. Ni pensé en lectores más avezados o en lectores más superficiales. Ni pensé en distintos planos de lectura. Ni en si a quien lo leyera le iba a gustar el juego o no. La lectura es para mí un acto sobre todo hedonista. Y, en cierta medida, la escritura también. He escrito esta novela disfrutando en cada párrafo. También en los días en los que sólo salía uno. O en los días en los que he destruido tramos enteros. Nunca me plantee si gustaría o no. Creo que sigo sin planteármelo y que por eso me siguen sorprendiendo tanto las críticas favorables.

D: Pues sin duda disfrutando tú al escribir has hecho que muchos disfrutemos muchísimo leyendo. Has comentado en alguna ocasión que escribes sonetos a menudo y que tienes bastantes relatos cortos. Ahora que te has lanzado, ¿te animarás a hacer alguna recopilación?

M: No. No creo. Los sonetos son más un entretenimiento. Me divierte atenerme a sus normas estrictas, constreñir un pensamiento en su férrea estructura. En esto, como en todo, soy antes lectora que escritora. Y de una lectora de sonetos sale una sonetista aficionada. Aficionada. No me veo en disposición de torturar al poco público que la poesía tiene.

D: En una especie de “ritual” ya tienes escritas las primeras líneas de tu próxima novela. ¿Ya tienes en tu cabeza esa nueva historia? ¿Un pequeño adelanto?

M: Es una historia sobre la mentira. O sobre los impostores. O quizá esto que he contestado no es verdad y es una historia sobre cómo la verdad se esconde a veces bajo los ropajes de lo falso.

D: Muchas veces las grandes verdades se escoden tras grandes mentiras, ya sea intencionadamente o no. O no, quien sabe. ¡El tema suena muy interesante, ese libro ya promete! Y saliendo un poco del libro, en algunas entrevistas te he visto muy crítica con el papel del periodismo actual. También has comentado que en Mediaset te sientes muy libre. Sin embargo… ¿Hay algo que harías diferente en tu informativo si fueras editora y pudieras?

M: Hago bastante de lo que quiera en el informativo. Evidentemente el día que le den el Nobel a Pynchon querré hacer un especial y tendrá que venir alguien a decirme que me vuelto loca. (Aquí entrarían unas risas en una entrevista presencial[1]) No, en serio. Me siento muy libre en Mediaset. Siempre me han dado la libertad de escribir mis entradillas como he querido, sin tocar palabras, ni guiños, ni intenciones. Siempre me han dejado ser en pantalla como soy, con lo que eso implica. Y no en todos los medios es así… Lo digo por experiencia.

D: Toda una suerte en los tiempos que corren. Para ti y para nosotros, que necesitamos periodistas y medios así. Has probado ya varios registros en el mundo del periodismo. Desde especiales en TV, colaboraciones en prensa, prensa escrita, informativos, magazine. ¿Es en el puesto que estás ahora donde más a gusto estás o te gustaría cambiar?

M: Es donde más cómoda me siento en este momento. Estos son tiempos para la información. Ya sabes… vivir para contarlo. Y es mucho lo que tenemos que contar. Y lo que tenemos que preguntar. Y aquello sobre lo que tenemos que dudar. Ese afán por contar, por responder a las preguntas, por colocar las interrogaciones a las dudas y las cosas en su sitio, esa curiosidad y ese escepticismo son la esencia de este oficio nuestro. La ventaja que tenemos es que los periodistas encontramos muchas maneras de saciar esta vocación: con las teclas, con los micrófonos, con las cámaras.

D: Ahora, te propongo un juego. Por cerrar la entrevista de una forma un poco diferente. Siendo como eres una grandísima tuitera, ¿Qué tal si te pregunto cosas con un máximo de 140 caracteres y que tu las respondas en el mismo formato? Se admiten enlaces si te caben y te apetecen. Preguntas de todo tipo, sin orden ni concierto ¿Vamos?

M: Jaaaa. Qué lío ahora ponerme a contar caracteres… Venga, vamos.

@dagarin: ¿Cómo una amante de la tecnología y de la fotografía como tu no tiene una cuenta en Instagram?

@mrtfernandez: Habrá que pensárselo.

@dagarin: No lo pienses mucho y anímate. Un disco que debamos poner de fondo mientras leemos “Te Regalaré El Mundo”. Se admite una lista de Spotify

@mrtfernandez: Esta lista etérea, vocal, sutil, imprescindible. Una de las que hice para escribir. De lo Etéreo

@dagarin: Hablando de discos, música… tu voz enamora. Has hecho televisión y prensa. ¿no te ha atraído nunca la radio?

@mrtfernandez: Creo que hay que tener respeto por otros medios. No basta con una voz para hacer una buena radio.

@dagarin: La bio de tu tuiter apenas ha cambiado en estos casi 4 años que hace que la abriste. ¿Que dos libros hay ahora en tu mesilla?

@mrtfernandez: Para ser sinceros: la cosa se nos ha ido de las manos.

MesillaMarta

@dagarin: jajaja. ¡¡¡Mucho!!! Un cuestionario rápido: Una película que haya que ver, un libro que leer y una ciudad que visitar.

@mrtfernandez: 2001. El Arco Iris de Gravedad. Washington.

@dagarin: Y ya que estamos “tuiteando”, un twitero/a que no deba faltar en ningún TL. Da igual si es persona, medio de comunicación…

@mrtfernandez: No puedo contestar a eso. Pero atentos: por los retuits los conocerás.

@dagarin: Algo sin lo que nunca sales de casa.

@mrtfernandez: El móvil. Un cuaderno. El boli. Los cascos.

@dagarin: …una gomita para el pelo en la muñeca 🙂 ¿Hay fechas para que nos firmes “Te Regalaré el Mundo”? Quiero estar el primero en la cola.

@mrtfernandez: ¿El primero de la cola? ¿Qué te hace suponer que va a haber cola, amigo? Ah, eso… que eres mi amigo.

@dagarin: Graciassss 😉 En JotDown hablaste sobre “Mientras escribo”, un libro de Stephen King. ¿Hay algún tipo de libro que no leas?

@mrtfernandez: Mientras escribo es una joya. Sincero y exacto. Solo dejo de leer los libros que no me producen placer.

@dagarin: Convence al “insensato” que aún no haya leído tu libro para que le de una oportunidad. Tienes sólo 140 caracteres.

@mrtfernandez: Se divertirá. Y le divertirá saber que este libro habla de quien lo lee. Y con quien lo lee.

@dagarin: A mi me hubieras convencido sin duda si no lo hubiera leído. Es más, me has convencido para releerlo.

Los que habéis leído estas entrevistas que hago sabéis que suelo hacer alguna despedida. En esta ocasión sólo le doy las gracias a Marta Fernández por su generosidad y dejo que sea ella la que cierre este post porque es imposible que yo lo haga mejor. Muchísimas gracias Marta. Todo un honor tenerte como invitada de honor.

Se la robamos a Borges, para que al final de esta lectura haya algo de verdadero provecho:

“Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros”.

Amen.

PD: Para mi y seguro que para los lectores toda esta charla ha sido muy provechosa y placentera. Agradecimiento extra a Luis Gaspar por ceder estas maravillosas fotos inéditas para ilustrar esta charla.

[1]¿A qué tiene gracia el guiño de la acotación falsa? Podríamos seguir acotando falsamente la entrevista. Quizá sea un nuevo género.

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11 thoughts on “Entrevista a Marta Fernández”

  1. Muy buena entrevista Dani, un placer leer y conocer un poquito mejor a Marta.

    Entretenido el apartado de pregunta/respuesta tipo twitter!!

    Apuntado el libro en la lista del debe para un futuro no muy lejano 😉

  2. Buenas tardes Dani!

    Felicidades por la entrevista, me ha gustado mucho, muy completa y amena, gracias por acercarnos y conocer un poquito a Marta.

    Saludos!

  3. Muy buenas tardes, amigo Daniel y muy buena y original entrevista a Marta Fernández. (ahora mismo la estoy viendo en cuatro, presentando las noticias con un vestido rosa chicle tan espectacular como ella).

    Me ha encantado el formato de entrevista y sobre todo las originales preguntas- respuestas.

    con todo, me quedo con la frase ” Como si la novela ya no me perteneciera más. Y en cierto modo es así… Ya no es mía, es de quien quiera leerla.”,,¡¡¡me encanta!!!

    Lo dicho,muchas gracias y enhorabuena a los dos.

    Beso-abrazos!!

  4. Fantástica entrevista. Felicidades tanto al autor como a la invitada. Ya tengo el libro en cola de lectura y estoy seguro de que lo disfrutaré tanto como dicen todos los que lo han leido.
    Totalmente de acuerdo con que “Mientras Escribo” es una joyita que además va muy bien para recabar consejos y empezar a escribir.
    Ojalá tengamos más entrevistas como estas en el futuro 🙂
    Saludosss

  5. Buenas noches Daniel. Acabo de leer la entrevista a Marta Fernández y me ha parecido original, entretenida y amena. Felicidades por la entrevista. Me ha gustado cómo surgió la idea de escribir el libro se me “apareció” una novela. Dicho y hecho. La escribió y ahora lo publica. A veces las mejores ideas te entran de repente y si logras plasmarlo es cuanto te sientes orgulloso de ti mismo. Es uno de los grandes misterios que oculta nuestro cerebro y que nos dure, que para eso somos humanos.
    Yo también tengo muchas ideas en mente pero no consigo plasmarlas tanto escribiendo o dibujando en un papel. Es un fallo grave, pero es otra historia que ya iré resolviendo.
    Buenas noches y no te preocupes, que la entrevista es buena y ya se ha visto que Marta no ha tenido reparos en contestarte amablemente a tus preguntas. A mí me hubiera pasado lo mismo.
    Te dejo que sin querer me he enrollado

    1. Sin problemas, nada de enrollarte. Eso si, desde que surge la idea se ve que Marta se lo ha currado tela. ¿Estás apuntado al club de lectura en Facebook? Puso una foto del “manuscrito” con las anotaciones que tenía con post-it de esos pequeñitos y hay la tira, jajaja. Ardua tarea sin duda pero que ha merecido muchísimo la pena sobre todo para nosotros como lectores, que la hemos disfrutado muchísimo.

      Si no conocías el club, está en esta dirección: https://www.facebook.com/groups/1508209039427877/

      Te lo recomiendo. Un saludo!!

  6. ¡Vaya puntazo entrevistar a MArta Fernández, no? ¡Enhorabuena dagarin!Y el apartado pregunta respuesta en plan twitter muy ameno.
    Yo también leí “mientras escribes” de Stephen King y es verdad que es una joyita. Te lo recomiendo.

    Saludos!

    1. Mira que era fan de Stephen King y lo leía todo de él pero de repente me cansé y lo dejé de seguir, creo que fue a raíz de la interminable saga de La Torre Oscura. Tendré que retomarlo y empezaré por ese libro 🙂

      Saludos!!

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