Del escritorio de Windows y la vida misma

EscritorioNo sé si con los años me hago más maniático o que me pasa, pero hay cosas, sobre todo tonterías, que cada día soporto menos. Una de ellas es el escritorio de windows recargado. No puedo con ellos. Por mi trabajo, ahora menos pero siempre hago algo, tengo que trastear en muchos ordenadores y si algo no soporto son los escritorios de Windows donde no cabe un alfiler. Es más, los prohibí en mi oficina pero nadie me hace caso y el día menos pensado voy a dar un susto a alguien.

No me refiero, por supuesto, al fondo de escritorio. Cada uno elige poner el que más feliz le haga y más a gusto le haga trabajar. Uno bonito sacado de internet, el por defecto de Windows, el perro, los niños, la casa, el gato, la moto, la churri… Allá cada cual, pero no soporto a la gente que tiene 200.000 iconos, más o menos, en el escritorio. Que si los PDF, el acceso al correo, la carpeta de documentos, el explorer, el chrome, los planos, los excels, las fotos del viaje a la alcarria, las del viaje a cuba, las del cumple del nene, el antivirus que se bajó de internet…. No puedo!!! Es imposible encontrar nada en esos desastres!!! Por no recalcar que esa marabunta hace que Windows trabaje con más lentitud, sobre todo en un entorno de red con perfiles móviles o carpetas redirigidas.

Para mi el escritorio de Windows (o el de Mac, Linux…) debe ser como la mesa de trabajo: despejada. Tener sólo lo que necesitas tener a mano en el momento y cuando terminas, mas o menos, se recoge todo. Se guarda en carpetas/cajones bien ordenado y la mesa queda limpia. Así debería ser todo escritorio. Con las cuatro cosas imprescindibles, como las mesas, donde tienes el paquete de Post-it, lapicero, grapadora, cuatro papeles y listo. Llega media mañana y la mesa ni se ve, repleta de papeles, reglas, libros, archivadores,… pero es con lo que trabajas, lo que estás usando. Dejarla despejada es una pequeña “victoria” al duro trabajo. Una forma de decir “he podido con vosotros marditos papeles!!! muajajajaja” (#muajajeo Copyright by @escotesdealicia)

¿Os imaginais tener toda la ropa interior esparcida por la cómoda del dormitorio para no tener que abrir un cajón para cogerla por la mañana? ¿O todos los botes de especias, sales y condimentos raros en la mesa de la cocina para cuando lo necesiteis? Pues eso es llenar el escritorio de cosas. Tenerlo todo a la vista para cuando haga falta. Es más, es como tener los condimentos de la cocina, la ropa interior y de paso todos los zapatos puestos en la mesa del salón para no tener que buscarlos.

En fin, pensamientos que me surgen al ver ciertos escritorios de ciertos ordenadores en mi oficina y que encima te diga “no, si yo sólo tengo 3 cosas” Ay señor bendito. Dame paciencia o un buen lanzallamas.

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4 thoughts on “Del escritorio de Windows y la vida misma”

  1. GRACIAS, veo que no soy la única que piensa que menos es más. Siempre intento tener el escritorio de Windows lo más libre de iconos posible, aunque en Windows 8 aparece la opción de ocultar todos los iconos… ;-P

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