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Fotos analógicas

FotosLas fotos tienen una magia especial. Y cuando hablo de fotos hablo de fotos analógicas, de las de toda la vida, de esas en papel que con el paso de los años se amarillean. Fotos de esas que estoy encontrando cientos estos días en cada rincón de casa. Fotos mías, de mi madre, de mis abuelos, bisabuelos, primos, tíos, padre, hermanas… Fotos de las que solo hay que mirar. No hay que andar encendiendo el iPad o el ordenador, viendo en que formato están convirtiendo…

Tendemos a creer que lo digital es más seguro y estable, que no perecerá con el paso del tiempo, pero caduca. Encontré un diskette también el otro día. Con la letra de mi padre. «Copia de seguridad» rezaba el título. ¿Qué habrá ahí? me pregunté. Vaya usted a saber si son documentos de WordPerfect, o de Ability, de alguna prehistórica versión de Corel. Eso si que ya es dificilmente recuperable. En cambio esas fotos analógicas siguen ahí, evocando recuerdos de otros tiempos. No hay que hacer nada con ellas, solo mirarlas y dejar que la imaginación y/o la memoria hagan el resto.

Porque hoy hacemos mil fotos al día, yo el primero. Estoy tomando un GinTonic con un amigo/a y le saco varias fotos y subo alguna al facebook/twitter/instagram/foursquare… y así hasta el infinito. Las fotos ya no tienen el valor que tenían antes de querer inmortalizar un momento único. Antes las fotos se cuidaban, no se hacían 6 por si acaso, que valían una pasta. Se usaban para los viajes, para las bodas, bautizos y comuniones. Para inmortalizar unos amigos especiales en una ocasión especial… No todo el mundo hacía fotos y el que las hacía no las hacía a cada momento.

Han perdido su valor mágico de ese momento único. Ya las fotos son casi de usar y tirar. Haces la foto de los 3 amigos, la lanzas a twitter y ya casi ni la quieres. Aunque también hemos ganado cosas con esto. Sabes que hay unos amigos de fiesta y te mandan las fotos por Whatsapp y ahí te sientes un poco como si estuvieras allí con ellos. Una forma de acercarte a donde no puedes estar pos las circunstancias que sean. Sea como sea, las fotos son mágicas y especiales, pero confieso que un tecno-adicto como yo siente cierta predilección y cariño por esas viejas fotos en papel. Igual es que me hago mayor o que estoy nostálgico, vaya usted a saber.

6 thoughts on “Fotos analógicas”

  1. Qué oportuno este post!!

    Hace un par de días que estuve repasando fotos de hace muchos años, tantos que yo sólo tenía meses 😛 otros tiempo, gente que ya no está…

    Tienes razón, esos «trozos» de papel se valoran mucho más que esa manía de ir como un turista japones haciendo fotos a todo y luego no sabes ni por donde has pasado. Palabra, tengo fotos de monumentos en Alemania que no soy capaz de recordar el nombre salvo los 4 o 5 más significativos!!

    Eso sí, siempre tienes la opción de sacar esa foto digital que se ha convertido en importante en papel y poder observarla dentro de unos años sin que se haya perdido en la red de redes…

    Un abrazo!!

    1. Así son las cosas. Muchas de las fotos que encuentro tiene por detrás escrito a lápiz la fecha, quien es, de donde es… esas costumbres de mi padre 🙂 Lo cierto es que es genial abrir esos cajones en casa y en la memoria

      Un abrazo!

  2. Posiblemente sean las dos cosas, madurez y nostalgia. Sea como sea yo también me declaro fan incondicional de esos pedacitos de papel que contienen tanta vida 🙂

  3. Yo tambien prefiero el carrete, principalmente por la sobreexposicion de fotos que hay hoy en dia, de hecho, tengo, y sigo usando, una Olimpus de 35mm clasica, cn un zoom casi perfecto, y si sales con un carrete de 24 fotos, procuras espaciarxlas fotos, que te aguante la noche/excursion completa, no es lo de ahora, que en una cena, sacan todos y cada uno de los platos, el cafe, me saturan un poco

  4. Muy buenos días!!

    Gran post!!! hoy con una de mis grandes aficiones! llevo 10 años en este mundo y son un aprendiz como aquel que dice, me compré una compacta y a los 4 años di el salto al digital, siempre ‘disparaba’ en manual, (me gusta controlar la foto) para lo bueno o lo malo, pero yo ‘hacia la foto’ no la maquina, aun guardo una de las primeras réflex analógicas que salieron, era de mi abuelo, y la rescaté del olvido, y para mi sorpresa, funcionaba!! hace 3 veranos comprobé esa magia perdida, ese instante que quieres capturar (sin ráfaga) controlando las velocidades, y como no, disfrutando de ese trozo de papel, la digital ‘murió’ hace 3 años y este aún tiene cuerda para largo, también me gusta poner detrás el sitio al que corresponde o el año, lo hacia mi abuelo, un gran mundo el de la fotografía. Feliz día!! Saludos.!!

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