Ver la tele

Para bien y para mal, hace mucho que no veo la tele acompañado. Para bien, porque veo lo que me place, cuando me apetece, en calzoncillos, con todo el sofá para mí, parándolo cuando me hace falta… Para mal, porque no puedo comentar, no decido en compañía qué ver, no disfruto un buen debate post capítulo o post película.

Todo en esta vida tiene sus pros y contras. A mi la soledad me da muchas ventajas, soy un gran “disfrutador”, si me permitís el palabro, de mi soledad, pero a veces echo de menos esa compañía. Haciendo memoria, y aunque durante muchos de los últimos años los viví en casa con mi madre, nunca veíamos la tele juntos. Ella se ponía sus series de policías tipo CSI, Se ha escrito un crimen, Casttle…. y yo me iba al cuarto a jugar con la consola o me ponía algo bajado de internet. No teníamos gustos similares en general pero ahora quizás me arrepiento de no haberlo aprovechado más.

Sigo tirando de memoria y creo que la última vez que vimos la tele en familia, con mucha familia además, fue el año de Rosa en Eurovisión. Creo que ya os lo he comentando. Lo vimos en casa de mi hermana, todos reunidos, picando, cenando, bebiendo, cantando… y lo pasamos bien. A los pocos días, muy pocos días, murió mi padre y tengo ese recuerdo.

Si, me encanta mi soledad, pero este fin de semana pasado y algunos días antes, he estado muy acompañado. El fin de semana pasado cené en compañía, desayuné en compañía y con buena charla. Decidimos qué hacer juntos. Conversamos continuamente, bebimos, cominos, reímos… Y sí, se está bien, oiga. No es tan mala una buena compañía. No llegamos a ver la tela porque no nos apetecía, pero si hubieran pasado algunos días más seguro que hubiéramos puesto alguna película en la tele. Quizás ellos me hubieran inculcado su gusto por las películas, que yo he perdido, y me hubiesen enseñado a disfrutar Harry Potter. Quizás hubiera sido yo el que les hubiera contagiado mi gusto por las maratones de series, quién sabe.

Supongo que se trata de eso, de enriquecerse. De ver la tele juntos, cediendo cada uno un poquito y disfrutando de lo que te ofrece el otro. Quien sabe, igual me hago mayor, igual es sólo una locura transitoria, pero me gustó estar en ahí, sentirme parte de esa familia. Me gustó estar en compañía.

Y hoy disfruto de nuevo viendo un par de capítulos yo sólo, a mi rollo. Y ahora me pongo a escribir. Pero había cosas durante el capítulo que me hubiera gustado comentar. Y también lo hubiera cambiado por esos minutos de charla en esa terraza, pese a los mosquitos.

En fin, cómo diría aquella, cosasssss. Disfrutad la compañía si la tenéis. ¿O preferís ver la tele solos? Pasen y escriban.

PD: Te debo el post con poema, pero a veces surgen post inesperados y hay que soltarlos. No tardará en llegar.

4 thoughts on “Ver la tele”

  1. A éso le llamo yo la nostalgia del otoño. Algo dolorosa y muy disfrutable. Tranquilo, en dos meses se te pasa. Buen post. Sabré esperar al del poema. Besitos

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