Cine

Una de las muchas cosas que estoy redescubriendo gracias a Rojo, mi nuevo dron, es el placer de viajar por viajar. Salir los sábados y/o domingos a hacer unos kilómetros con el coche por el mero placer de hacerlos. Esta vez con la excusa de lanzar el dron a volar, voy recorriendo lugares más o menos conocidos para mi. Pero como no sólo de Rojo vive Dagarin, también hago fotos desde tierra cuando algo me llama la atención. Y el domingo pasado me llamó poderosamente la atención este cartel de CINE que ilustra este post.

Lo encontré al doblar una esquina en La Herradura, un pueblecito de las costa granadina. Un lugar de veraneo precioso y a un paso de Málaga. Chiringuitos, hoteles todo incluído, pubs, surf… y calas espectaculares y casi vírgenes a apanas unos minutos por si queréis huir del veraneo más convencional. El pueblito me gusta, tiene su encanto, pero volviendo a ese cartel de cine, me trajo un montón de recuerdos.

No puede ser más siemple. Cine. No necesita nombre. No necesita nada más que decir que es el cine del pueblo. Me recordó a los meses que viví en mi infancia en Fuengirola y su cine de verano. Ese cine simple, ese cine sin más historias. Este no parecía el típico cine de verano, parecía una sala cerrada, pero se respiraba un aire similar. Ese cine en el que lo de menos era la película. Ibas a beber CocaCola, comer palomitas y armar un poco de jolgorio. No ibas buscando la película, no requerías silencio, no molestaban los niños (yo lo era y no recuerdo molestar), las sillas de madera plegables como si de una verbena se tratara, la gente levantada y charlando al fondo. Ese era el ambiente del cine de verano. Ese era el cine que disfrutaba. Era cine barato. Por supuesto películas pasadas ya de moda, nada de estrenos, pero era una forma de entretenerse fácil.

Hoy en día ir al cine es una odisea incluso económica. Entradas caras, palomitas a precios estratosféricos, salas con sonido megasurroundhiperthx donde todo el mundo debe estar en silencio… ese es el cine de hoy. Que no está mal, pero dista mucho de aquel cine que yo amaba. De esas noches de calor en Fuengirola disfrutando alguna película al fresco y con algún refresco en la mano. Ese cinde de noches de verano o las sesiones dobles matinales, normalmente con pelis de Bruce Lee, Bud Spencer, de vaqueros… ese cine al alcance de todos, que era una forma sencilla de que los padres se deshicieran de los niños un par de horas para estar tranquilos. Esas sesiones matinales o los cines de verano podían costar “20 duros” como mucho, unos 60 Centimos. No hay color con lo que supone hoy en día ir al cine.

No sé como será ver cine en esta sala de La Herradura, pero a mi me parece que debe ser bastante parecido a lo que yo recuerdo de mi infancia. Y me gusta

8 thoughts on “Cine”

  1. Oh qué suerte! Mi primera peli fue en el América Multicines y la verdad es que tienes razón, lo de menos era la peli, ese espacio oscuro, esos asientos con olor a alfombra mojada y esas palomitas! Todo era misterioso. Por supuesto la peli me aburrió. A quién se le ocurre llevar a una niña a ver Kramer contra Kramer?

    1. Ups, no es la mejor película para estrenarse, no. Que memoria, madre del amor hermoso!! Yo no puedo recordar cual fue mi primera peli en el cine. Recuerdo 101 dálmatas, Superman, la guerra de las galaxias… pero cual fue la primera imposible para mi. También es que yo soy más mayor que tú, claro 🙂

      Besazo!!!

  2. Que buenos recuerdos y como hecho de menos este tipo de cines,cuando veraneaba hace muchos años en agosto en cullera habia unos cines al aire libre fantasticos a los que yo acudia todas las noches porque cada dia daban una peli diferente en sesion continua,acudiamos todos con nuestros bocadillos para cenar y comprabamos agua o refresco en el bar,que buenos recuerdos

  3. Que tiempos aquellos, al cine de mi pueblo con la entrada, gaseosa y kikos por 200 pelas, con sus fumadores en el gallinero y sus sillas de madera, que habia alguna que si se sentaba alguien de mas de 40 kilos se iban al suelo, por cierto, mi estreno fue con Tiburon, y al dia siguiente a la playa, con 6 años…

  4. Hola.
    Ese cine de la Herradura lo conozco. Suelo ir a la playa en verano por allí, es muy autentico.
    Estuve en uno de ese nivel en Garrucha (Almería) hace algún tiempo.
    Mi primer cine fue el Cine París, en la Cruz del Humilladero, sencillamente mágico. Lo recuerdo con muuuuucho cariño.
    Ir por la mañana de los domingos al matinal y ver una de Bruce Lee, era una pasada. A veces estaba lleno e íbamos al “cine carranque”.
    Ese cine me trae muchos recuerdos buenos, pero las salas actuales tienen un nivel técnico brutal. Esa pantalla gigante, ese sonido (a veces demasiado), con asientos cómodos y en gradas, espacio. Yo cuando voy al cine disfruto mucho de la peli, y si ademas es de acción pierdo algún kilo que otro.

    1. Ufff, el Paris también fue mi cine sobre todo para las matinales. Luego el America Multicines y el Regio. Que nostalgia y que buenos momentos

      Saludos!

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