Mi vida digital XVI: Xiaomi Robot 2 (y III). Conviviendo

En este tercer y último capitulo de mi experiencia con un robot aspirador, hoy toca llegar a conclusiones tras unos 6 meses de uso de mi Xiaomi Robot 2. Llevo ya con ella desde agosto, empecé a usarla con asiduidad en septiembre, así que os cuento como me ha ido con ella este tiempo.

Cómo la uso

Para empezar, aunque tienes la opción de programar limpieza ciertos días de la semana a ciertas horas, yo no la uso. Por suerte o por desgracia mi vida es bastante imprevisible y tampoco necesito pasarla todos los días porque hay días que literalmente apenas uso la casa. Además, un par de veces se ha atascado con una cortina así que prefiero ponerla cuando estoy en casa y prepararla para la limpieza. Recoger un par de cortinas y asegurarme de que no he dejado nada por medio.

Puede parecer absurdo que tenga que estar en casa para ponerla pero os aseguro que es comodísimo. Yo estoy cocinando, con el ordenador o viendo la tele y ella está limpia que te limpia. De todas formas, sí que alguna vez la he puesto en remoto porque sabía que iban a llegar visitas y la he puesto antes de salir del trabajo para tener la casa lista al llegar a casa. Fantástico.

A este respecto, decir que la aplicación permite enviarla a limpiar a zonas concretas una vez has realizado una limpieza completa y tienes el mapa de la casa. Te lo muestra y puedes trazar una zona donde quieres limpiar. Muy útil para evitar zonas conflictivas o para lugares donde se realiza limpieza más habitual, como cocina o baño. No tienes porqué limpiar toda la casa, puedes enviarla sólo a limpiar el salón, por ejemplo.

También tiene un sistema muy sencillo para evitar que entre en ciertas zonas. Por ejemplo, desde que tengo a LaGataLola en casa hay una zona donde están su bebedero y comedero. Son pequeños y la aspiradora no los detecta como obstáculos por lo que los arrolla. La solución es colocar unas bandas negras alrededor para que ella considere esa zona como prohibida. Es una idea sencilla y mucho más barata que las barreras electrónicas que usan otros sistemas.

Por último, respecto al fregado, es quizás la opción más mediocre. El agua, a la que no puedes echar ningún producto de limpieza, no suele distribuirse de forma uniforme por la mopa por lo que deja más un rastro de agua que limpieza seria. Además el depósito de agua da como mucho para dos limpiezas de casa. En cambio el depósito de suciedad es relativamente grande y no tengo que vaciarlo hasta los 4-5 ciclos de limpieza.

Concluyendo

Tres semanas se ha alargado esto, pero creo que mucho mejor así para poder contarlo todo y no hacer un post muy pesado. Resumiendo os diré que estoy muy contento con la compra. Puede parece que el mapeado no sirve de nada pero acelera la limpieza y os garantiza que gracias a sus algoritmos de limpieza no queda ningún rincón a su alcance sin limpiar. Y podéis comprobarlo vosotros mismos.

Respecto a mantenimiento: vaciar el depósito, rellenar el agua y cambiar la mopa de vez en cuando (son lavables y yo con las dos que venían aún no he tenido que comprar repuestos).  La comodidad de poder ponerla en marcha y que mientras la casa se limpia estés haciendo otras cosas es impagable. Poder activarla desde la calle si vas a llegar a casa con invitados y quieres asegurar ese plus de limpieza, controlar como va funcionando desde cualquier sitio…

Ahora además que tengo gata y sus correspondientes pelos, aún la agradezco más. Tengo una pequeña alfombra negra donde esos pelos de mi gata se ven como si fueran brillantes. Pasas la Xiaomi por esa zona y el resultado es maravilloso. Ojalá pudiera pasarla también por las zonas elevadas.

Como siempre, os cuento mi experiencia. No digo que tengáis que comprar una pero sí os aseguro que yo la volveré a comprar cuando dentro de 15 o 20 años esta se rompa.

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