Ni machista ni feminista

Acabo de borrar lo que llevaba escrito porque me he dado cuenta de que estaba dedicando un montón de tiempo y espacio a justificar que no soy machista y no me da la real gana. Así lo digo. No tengo que justificar que no sea machista por no declararme feminista. Paso de justificar.

Decía el otro día Marta Flich en un video que si no eres feminista eres machista. ¿Se puede ser más injusto con esa afirmación? Comentarios como ese, muy extendido por desgracia, son los que avivan un fuego que no debería ser fuego sino reflexión. El 8 de Marzo debería ser un poco como el orgullo Gay. Día de celebración de los logros conseguidos, de reivindicación de lo que aún falta, pero no día de arengar luchas o crear enfrentamiento. Eso es lo que me cabrea y lo que me dan ganas de escribir este post que será supongo criticado pero espero que al menos lo critique quien sea habiendo leído todo y sin quedarse con el titular.

No todo es blanco o negro

Empiezo diciendo que no me gustan las luchas bipolares. La vida no es blanca o negra, derecha o izquierda, dulce o amargo, Windows o Mac, Alexa o Google. La vida está llena de  matices y de todas partes hay que recoger lo bueno que tienen. Es mi filosofía. Pero cuando hablamos de machismo y feminismo, las propias definiciones son engañosas.

Veo mucho estos días por las redes la imagen que encabeza el post en la que, entre otras, carga todo lo bueno al feminismo y lo malo al machismo. Entiendo perfectamente que ser machista es malo. Dar al hombre poder sobre la mujer no es justo y se ha vivido durante siglos, y por desgracia se sigue viviendo todavía. Hay que luchar contra eso. Sin embargo oponer feminismo a la palabra machismo me parece injusto, es caer en el mismo error en que han caído los machistas. No se puede decir que ser feminista es maravilloso y ser machista es horrible. La elección de la palabra y el tener que explicarlo tanto  es un error.

Ah, por cierto, el cuadro es engañoso porque nos venden que sí hay un término opuesto al machismo: hembrismo. Mentira. A día de hoy ese término no existe, al igual que feminazismo tampoco existe aunque eso si que se usa mucho especialmente en las redes.

Que si te quieres creer la definición pues bien, pero recuerdo a feministas que bien que luchan para cambiar las normas de la real academia en cuanto a género en el lenguaje, pues igual deberían luchar también contra esta definición porque me parece incoherente. De esa forma estáis obligando a que tengamos que ser feminista a la fuerza porque si no, nos tildáis de machistas. Buscad una nueva palabra tipo igualistas porque desgraciadamente también hay feministas radicales, el equivalente a machistas de género femenino, pero resulta que no hay forma de definirlas.

Por supuesto todavía queda por desgracia mucha lucha a favor de los derechos de las mujeres por hacer, pero no sé yo si una huelga es la opción. “Si las mujeres paramos, el mundo para”. Por supuesto. Y los hombres. Ese no es el concepto. El concepto debe ser “Si yo hago lo mismo, gano lo mismo”. Si papá necesita cuidados, lo cuidan por igual hijos e hijas. Si hay un nuevo miembro de la familia, el hombre no ayuda a la crianza, es una responsabilidad compartida. Si convivimos bajo el mismo techo, ambos nos ocupamos de las tareas por igual. Y así todo.

Hechos y palabras

La dueña de mi empresa es mujer, tengo una jefa. En la plantilla, como ella dijo hace poco, el 60% de los puestos directivos son ocupados por mujeres. Nunca los he contado pero creo que hay más mujeres que hombres en plantilla o la cosa está muy igualada. Pero nadie ha puesto listas cremallera, no hay cuotas, no hay obligaciones de ningún tipo. Ese 60% de mujeres en cargos directivos están ahí porque han sido valoradas por igual respecto a hombres que se han presentado y ellas han demostrado valer más. Sencillo. Igualdad.

Tengo otra amiga empresaria. No fue a la huelga ayer ni se declara en defensa de las mujeres, no lucha activamente por las cuotas ni nada similar. El 99% de la plantilla de su empresa son mujeres. Porque ellas se han presentado y son más válidas que hombres que han ocupado los mismos puestos. Sencillo, ¿verdad? Igualdad de nuevo.

Leticia Dolera es una muy reconocida “feminista”. Escribió un maravilloso libro de cabecera para muchas feministas, Morder la manzana, que ha venido la tira con su discurso sobre el lenguaje inclusivo, los micromachismos, etc… Se hartó de salir en mil sitios vendido su discurso y su libro. Lo que no vendió tanto fue que en la serie que rodó hace unos meses despidió a una de la actrices por estar embarazada. ¿Igualdad? Dio sus razones públicamente, podéis leerlas aquí, pero habría que haberla escuchado a ella misma si eso lo hace un director.

Leí el otro día que Podemos propone una asignatura específica de feminismo. Y seguramente volvemos a caer en la trampa: seguramente propondrá una asignatura sobre “igualdad” pero las palabras son importantes, bien lo sabe ella que no se cansa de utilizar el femenino como plural genérico cuando hay ambos géneros. Por tanto, cambiemos la palabra. No hablemos de feminismo, hablemos de igualismo. Entonces me sentiré incluido. Ahora mismo me siento “lingüisticamente” excluido del concepto.

La apropiación de la igualdad por parte del sexo femenino en “feminismo” me parece injusta. He dicho y me reafirmo: me declaro igualista. Ni machista ni feminista.

Siempre, por supuesto, mi opinión. Tan discutible y espero que respetable como las que sean totalmente opuestas.

10 thoughts on “Ni machista ni feminista”

  1. Por supuesto que tu opinión es respetable aunque tengamos formas distintas de verlo 🙂 Sólo querría hacer un apunte: se llama feminismo no porque sólo sea cosa de mujeres, sino porque es una lucha para igualar las condiciones de hombres y mujeres, SIENDO LAS MUJERES LAS PERJUDICADAS EN PRINCIPIO. Por tanto es una lucha para elevar los derechos de las mujeres, y por eso adquiere el nombre femenino.

    1. Pues insisto, llamémosle igualismo. Más si se quiere hacer a todo el mundo partícipe, cosa muy necesaria porque hay que convencer a los que están arriba y de esa forma excluye.

      Hace tiempo leí nosedonde hablando de publicidad que si tienes que dar muchas explicaciones para que se comprenda una palabra algo está mal planteado. Ahí dejo la
      Reflexión

      1. Pero ese término no fue creado por las señoras que querían ser guays, Daga. Fue empezado a usar por un señor que seguro que conoces, (Alejandro Dumas), que lo usó para reirse de las mujeres que, en su época, luchaban por sus derechos. El término “feminista” ya existía entonces, y se usaba para burlarse de los hombres que parecían femeninos. Fue Dumas quien, con sus huevos morenos, lo puso de moda para burlarse también de las mujeres.

  2. Este va a ser mi comentario más breve querido Daniel. No solo estoy de acuerdo contigo sino que no cambiaría ni una sola coma de tu artículo, ni la primera!! Ahora, si me permitís una frase y viendo lo que se “cuece” hoy en día en el “nuevo feminismo” (ligeramente alejado del original), soy de los que se atreve a afirmar hoy en día que puedes ser feminista, machista o sensato (igualitario). Los valores que honestamente considero correctos son los de respetar a las personas, así tal cual, sin distinción de ningún tipo, y el feminismo actual no representa eso, por demérito propio de los que se vanaglorian de ser feministas. Más ejemplo, más coherencia, menos pancartas.

    Y esta es mi opinión, solo eso, nada más. Buen día a todos.

    1. Quizás el problema sea ese, que hay demasiado feminismo que se ha acercado más al machismo contrario y se ha alejado de la igualdad que tanto predican. Podría ser.

      Un saludo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.