San Valentín

Que sí, que ya sé que llego tarde y que San Valentín fue hace ya unos días, pero yo escribo cuando quiero y/o cuando puedo y el jueves no fue día de escribir este post aunque el runrún lo tengo en la cabeza desde unos días antes y cuando tengo un runrún, antes o después lo tengo que sacar.

Este especial San Valentín no va sobre San Valentín. No va sobre el amor, la pareja, la soledad, el cariño, el sexo, los corazones…  este post va de otro post, de hace ya 6 años, y de lo que pasó aquellos meses. Porque yo en San Valentín de lo que me acuerdo es de un post que escribí por estas fechas allá por 2013. Y no en este blog, ya habréis adivinado algunos donde por la foto que encabeza este post.

Este post va de algo que muchos de los que hoy pasáis por aquí posiblemente no tengáis ni idea. De una mujer llamada Alicia, de un blog donde cada día nos enseñaba su escote y nos invitaba a café, de una serie de post que escribí en ese blog hablando de tecnología, de un post sobre San Valentín que escribí en esa serie, de unos meses intensos que viví en compañía de mucha y muy buena gente. Y sobre todo va del principio de una hermosa amistad.

No puedo enlazar aquí ese post porque cuando Alicia cerró su blog lo hizo con todas las consecuencias. Ya no está accesible en ninguna parte pero conservo copia de todos los post que le envíe. La verdad es que estaría bien que estuviera pero Alicia, y la Alicia detrás de Alicia, es una persona de ideas firmes. Cuando se propone algo va a por ello, lo tiene meditado y no suele dar marcha atrás. Decidió que aquello duraría un año  justo y así fue. Todavía recuerdo aquel día de despedida de la web, como nos emocionamos todos los que pasábamos a diario por allí.

Pero a lo que iba, a ese post de San Valentín que he vuelto a releer. A veces pienso que debería colgar aquí esos post, aunque no sería lo mismo porque en estas cosas el tiempo nunca juega a favor y porque surgieron para estar allí, no aquí. Recuerdo que ese post, y todos los que escribía allí, me los curraba muchísimo. Colaborar en esa web, con miles de visitantes diarios, el alcance que tenía, cómo participaban todos los lectores de Alicia en cada entrada que yo escribía también, como me acogieron como un invitado más y no como un intruso… aquello era una comunidad preciosa.

Pocos lo recordarán, muchos no lo vivieron y muchos nunca lo entendieron. Nunca entendieron que aquello trascendió mucho más allá del escote de Alicia. Todos acudimos al reclamo del erotismo y nos quedamos enganchados a lo que allí se vivía. Como la gente participaba, opinaba, contaba su vida… y Alicia respondía siempre a todos. Se generó tanta comunidad dentro y fuera del blog. Pero Alicia era el centro de gravedad sobre el que todo orbitaba y sin ella todos fuimos cogiendo nuevos rumbos.

Recuerdo la responsabilidad que sentí cuando me propuso participar. Yo. Un don nadie, participando en una de las webs del momento. Os recuerdo que salió en prensa y televisión. Que participó en radio, que tenía cientos de comentarios diarios. Las cifras abrumaban y se montaron mucha teorías de la conspiración. Que si era una empresa, que si varias modelos, que si ya mismo iba a cobrar, que si se estaba forrando. Pero nada de eso era cierto.

Pero esas teorías eran lo de menos, lo importante era lo que se vivía cada día y formar parte de aquello era impagable. Y más aún participar en su web. Nunca le he agradecido a Alicia lo suficiente que me dejara ese hueco en su web. Me sentía alguien especial y me esforzaba al máximo por estar a la altura en cada post. Cada semana buscaba temas pensando que pudieran interesar a cualquiera aunque no fuera especialmente friki de la tecnología. Los Gadgets de Dagarin, ¿os acordáis?

El segundo post fue precisamente el de San Valentín. Una guía que preparé de regalos tecnológicos para regalar a la pareja. Desde una carcasa para móvil personalizada, una taza hasta un móvil de 4.000 € de la época. Todo con fotos y enlaces que hoy en día no funciona casi ninguno.

Hablé en otro post del tamaño de los móviles (Cuando el tamaño importa se titulaba, por aquello de dar siempre el juego erótico). De la Realidad Aumentada mucho antes del fenómeno Pokemon Go. Hice un manual de twitter para principiantes. Hablé de los relojes inteligentes años antes del Apple Watch que tan de moda los puso. Insistí, como a veces he hecho aquí, en la importancia de las copias de seguridad. Hablé de domótica, incluso de la primera versión de WC inteligente del que os hablé hace poco. Y hablando de la TecnoMedicina me despedí de esa aventura intensa que tanto me llenó y tantas satisfacciones me dio.

9 meses de colaboración. 32 Post y toneladas de cariño recibido. Tantos comentarios en el blog y fuera de él, tanta gente que se unió a este blog o me empezó a seguir por twitter, del que ya estoy tan apartado, gracias a Alicia Young.

¿Qué queda de aquello 6 años después?. En internet poco, aunque puede que recupere aquellos post, pero quedan algunos amigos de esos que hice en aquellos años, quedan muy buenos recuerdos y sobre todo queda una increíble amistad con Alicia.

Poco nos equivocábamos sobre ella los que creíamos lo que nos contaba. Es muy como la veíamos. Generosa, viva, trabajadora, inteligente, ambiciosa (en el mejor sentido de la palabra). Es de las pocas personas con las que mantengo contacto asiduo de aquella época una persona que merece mucho la pena. Ahí sigue con sus proyectos siempre al pie del cañón, luchando contra viento y marea por sacarlo todo adelante, alejada por supuesto de toda esa vorágine de Alicia Young. Una persona a la que quiero y admiro.

Lo cierto es que hace ya meses o años que no hablamos de Alicia. Es sólo un recuerdo, un grato recuerdo, que yo llevaré siempre en el corazón y sé que Alicia también. Pero dicen que al lugar donde fuiste feliz nunca debes volver. Por eso, aunque me apene cuando me ataca la nostalgia, entiendo que losescotesdealicia.com ya no existan. Nuestros recuerdos guardan lo mejor de aquello.

Yo, como cada San Valentín y en alguna fecha más, recuerdo aquella experiencia con mucha alegría. Y ya sabéis, Viva la CDE, Viva Alicia Young y …¡Viva Munera!

12 thoughts on “San Valentín”

  1. Que buenísimos recuerdos valga me el cielo,recuerdo como madrugaba para ver sus post,siempre dije que lo que me atrajo de Alicia no fueron sus escotes,aunque me gustaban porque eran divertidos porque los hacia con cariño y imaginación,lo que me engancho fue todo lo que contaba y la mujer que había detrás a la que por desgracia no conozco en persona,una mujer que te enamoraba con su personalidad y sus ganas de luchar por sus sueños,la echo mucho de menos,sobre todo durante todo mi paso por quirofano y hospitales (y lo que me queda) echo de menos sus cafes y su ánimos,los escotes eran para mi secundarios aunque guardo como un tesoro el que me dedico,espero que la vaya muy pero que muy bien y sea siempre muy feliz

    1. Creo que somos muchos los que echamos de menos ese cariño y esos madrugones. Siempre estaba para todos aún quitando tiempo para ella misma. Nos marcó muchísimo.

      Espero que vaya bien lo que te queda de quirófano y hospitales.

      ¡Un abrazo!

  2. “… Pocos lo recordarán, muchos no lo vivieron y muchos no lo entendieron,,, “. Pero nosotros sí, don Daniel, y eso junto a la amistad verdadera, es lo importante que perdura en el tiempo. Un fuerte abrazo querido amigo

  3. ¡¡¡VIVA LA CDE!!! ¡¡¡VIVA MUNERA!!! Y, sobre todo, viva Alicia, que sea muy feliz, que siempre recordare esos momentazos con todos y las sonrisas que nos sacó… un abrazo Dani, y otro para ella, por si lo lee…

  4. Que recuerdos tan bonitos y sobre todo las personas que gracias al blog he conocido personalmente y alguna q espero conocer. Alicia Young una gran Dama que para mi no es su escote sino su gran corazón. Grande la #CDE . Una saludo para todos y para vos amigo Daniel

  5. Vaya tela Dani, que tiempos, lo pasamos todos muy bien.
    Tuvo muchísima magia!
    Gracias por ese guiño, y perdona que haya entrado tan tarde. ♥️
    Charlamos un vino?
    Muaaa

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