La gama Tradfri

Mi vida digital VIII: Tradfri de iKEA (Parte 1)

Vamos avanzando y tras pelearme unas semanas, o un par de meses, con la Raspberry Pi, llegó a España la serie Tradfri (TRÅDFRI para los puristas pero paso de andar buscando la Å todo el rato) de Ikea. Tenía ganas de probarlos porque eran la solución más asequible y accesible. Tiendas Ikea cerca y con un precio la mar de razonable. así que compré mi primer conjunto.

Os aviso que para no resultar tan denso voy a dividir el tema de las luces de Ikea en dos capítulos. El primero hoy y el segundo ya será el año que viene porque dado que Navidad y Año nuevo son martes prefiero dar una pausa en esos días a estas entradas que no tendréis los cuerpos para estos tostones.

Comenzamos con mi experiencia con la gama Tradfri

Packs y más packs

Yo llevaba bastante claro lo que necesitaba: una bombilla y otra pasarela. Como ya os comenté con las luces Hue, las pasarelas son siempre imprescindibles si quieres conectas los dispositivos con Siri. En esta primera visita aún no tenían el pack de iniciación Tradfri, con pasarela, dos luces y un control remoto. Los dependientes, que esperaba me pudieran explicar algo de cómo funcionaba, estaban mucho más pez que yo en el asunto así que aproveché el tiempo mientras llegaba para informarme sobre lo que necesitaba y cómo comercializaba el asunto Ikea.

La idea de Ikea con Tradfri era proponerte diferentes packs de iniciación autónomos ya que tienen varios dispositivos, no sólo bombillas. Podéis echar un vistazo en su web. Lo que menos había sobre todo al principio eran bombillas sueltas. Todo eran packs y más packs. De varias bombillas con control remoto, pack de bombilla con sensor de movimiento y un pack que ahora no localizo en la sección Tradfri de la web de Ikea que incluía bombillas, pasarela y un control remoto.

IMPORTANTE: Una pregunta que me hacen mucho ahora con el tema de los altavoces digitales es qué se necesita para poder decir OK Google, enciende el pasillo. Dado que Tradfri es el sistema más asequible os digo desde ya qué es lo mínimo que necesitáis para poder encender y apagar luces de Ikea con un asistente digital:

  • Una bombilla Tradfri, sea la que sea.
  • Un control remoto
  • Una pasarela Tradfri conectada a vuestra red
  • El software de Ikea en vuestro smartphone
  • Por supuesto, un asistente digital

Tradfri y el protocolo Zigbee

Ya os conté lo que es el protocolo Zigbee y una de las cosas que me hizo probar las bombillas de Ikea es que se trataban de otro producto de nuevo basado en este protocolo. Debía hacerlo compatible con otros sistemas y con mi RaspBerry Pi que aún tenía en marcha en casa. Pero como os dije, cada uno habla su propio dialecto y el sistema que ha montado Ikea es un tanto peculiar.

Instalar la bombilla es fácil y fue también sencillo conectarla a mi pasarela Hue. Conectar la bombilla, apagar y encender para que entre en modo “emparejamiento”, decir a la pasarela a través del software que busque la bombilla y voilá, ahí la tienes en el software de Phillips. Rutinas, controles GPS, temporizadores… toda la potencia del software Hue estaba a mi alcance pero no el control de voz de Siri.

Estaba claro que iba a tener que conectar la pasarela de Ikea, el software Tradfri en el móvil y rezar para que todo funcionara

Extrañas formas de funcionar

Pack básico de Tradfri

El sistema para usar la pasarela de Ikea es, para mi, de lo más extraño del mundo. El puente es incapaz de ver las bombillas por sí mismo, necesita el control remoto. Me parece bastante absurdo, la verdad. El funcionamiento es el siguiente:

  • Conectas la pasarela a la red de casa por cable y a la corriente
  • Instalas el software de Ikea en el móvil y configuras la pasarela
  • Reinicias el control remoto si lo tenías configurado
  • Lo emparejas con la pasarela a través del software de Ikea
  • Te vas bombilla por bombilla con el control remoto emparejándolas a través del software

Es francamente engorroso sobre todo cuando tienes unas cuantas bombillas porque además te tienes que colocar a 2cm de la bombilla con el mando. Toca ir paseando por toda la casa y si no tienes una buena altura, toca tirar de escalera en algunos casos.

Lo curioso del tema es que una vez que emparejas la bombilla con la base a través del mando ya no necesitas el mando. Puedes reiniciarlo y usarlo para otra cosa. Es curioso y feo, como el software. Pero del software ya hablamos después de Reyes. Esta serie termina este año aquí pero aún nos quedan algunas cosas por ver, especialmente la llegada a mi vida de Alexa y Google Assistant.

A los que entráis sólo a esta serie, felices fiestas y no dejéis de leer otras cositas por aquí. En nada el resumen del año y para el jueves hay un pequeño especial navideño con esto de mi vida digital. No os lo perdáis.

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