Feliz 2019

Léase ese Feliz 2019 con tono de presentador de TV que acaba de dar las campanadas y da gracias a todo por no haberse equivocado en la cuenta.

Que sí, que ya nos vamos a un año nuevo. Toca recoger el petate, meter en la mochila lo que este 2018 nos ha deparado de bueno y dejar atrás, encerrado y con la puerta bien cerrada, todo lo malo.

Echar la vista atrás es bueno a veces

Eso hay que leerlo con voz de Karina, pero estoy seguro de que a la mayoría no ha hecho falta que os lo diga y lo habéis leído correctamente. Pues creo que básicamente ha sido mi año de Amazon, de los altavoces inteligentes, de la ida y venida del dron y de la Casa. Serían los grandes titulares de este año.

He descubierto, aunque ya lo había ido viendo, que en Amazon hay de todo, que se compra todo a buen precio y que tienen un servicio impecable. Me he hecho fan absoluto de comprar a través de Amazon casi cualquier cosa que no sea comida, y sólo espero que abran ese gran centro logístico en Málaga y soy capaz de hacer la cesta de la compra también con ellos.

De los altavoces ya os voy contando en Mi Vida Digital. Aquí ando diciendo a Alexa que me ponga música para escribir, que apague las luces de la casa… Os seguiré dando la lata, no tengáis duda. Me ha dado fuerte con esto de hablarle a mi casa. Mi casa, sin duda lo que ha marcado este año sobre todo la segunda mitad.

No os le he contado mucho aquí, pero tengo casa nueva. En realidad es mi casa de siempre. La casa donde me he criado, la casa de la que me he ido y a la que he vuelto en infinidad de ocasiones. El centro de mi vida. La casa de mis padres, de mi madre, de la familia. Donde nos hemos criado un par de generaciones, una casa de los 60. El hogar donde creía que ella siempre estaría pero no, la casa sí que sigue aquí pero mamá ya no está. Y ahora esta casa es mía. Ya no es de mis padres ni de sus hijos, es sólo mía. Con la enorme cantidad de contradicciones que eso me supone.

Alegría de tener mi casa, alegría de que sea mía y no de un extraño, alegría por la enorme cantidad de cosas que he hecho en ella para que sea más hogar a mi gusto. Pero a la vez una tristeza profunda que no soy capaz de hacer desaparecer como he quitado el gotelé de las paredes. Siento que, en el fondo, hemos fallado a un deseo que tenía mi madre de que esta casa fuera el punto de encuentro, el lugar al que siempre acudir, algo de los todos, algo que la hubiera trascendido. Nunca lo dijo con esas palabras pero ha sido duro recordar como decía «que esta casa sea siempre para quien la necesite» y ver que no ha podido ser así me sigue quebrando el alma.

Y del dron de ida y vuelta os hablaré más adelante. Uno de los proyectos que empecé con ganas y que ha durado nada. Pero como os digo, ya os hablaré de él más adelante.

Mirando al 2019

Llega 2019 y la verdad es que aunque no me guste hacerme propósitos de año nuevo sí que tengo algunas metas que quiero cumplir. Algunas incluso las veréis porque os afectan directamente. A saber.

Una de mis primeras metas, y ya tengo de nuevo el manuscrito junto a este teclado desde el que escribo, es retomar ese segundo libro que un día empecé a escribir. Volver a adentrarme en los personajes y ver si la historia fluye. Sé que escribí cosas buenas pero también sé que me perdí en el camino, que me dispersé y no me centré. Ya os puse ayer una foto de mi «oficina», donde me gusta trabajar. En las primeras páginas he encontrado buenas frases, buenas ideas, pero muchísimo por trabajar. Muchas ideas por las que pasé de puntillas y en las que debo profundizar. Necesito volver a encontrar la historia y la forma. Ojalá este 2019 sea el año de La Cuenta B.

Otro de los proyectos, el que más os puede afectar, es que ando dando vueltas a crear un Podcast. No tengo aún claro como hacerlo, no sé qué quiero hacer ahí, que sea una réplica de esto no me convence en absoluto, creo que es un tanto absurdo duplicar esfuerzos. Además, dar un discurso en solitario no me acaba de convencer. Tengo ideas pero, como con el libro, necesito darle forma. No me pongo fecha pero espero hacerlo en algún momento de la primera mitad de este año. ¿Youtuber? Quizás.

Aunque suene tópico y típico quiero retomar el cuidado de mi salud. Voy directo a los 50, ahí es nada, y aunque a lo hecho pecho debo tomarme con más seriedad mis asuntos. Si quiero llegar a viejo y sobre todo poder disfrutarlo hay que dejarse de tonterías y empezar a ser un poquito más sano.

Y poco más. Ser algo más activo, ver algo menos Forjado a Fuego y ver alguna serie más con cierto criterio. Montar mi RetroPie en la Raspberry, darle caña a las consolas porque hay juegos maravillosos que me estoy perdido por alguna extraña razón. Leer, por favor, ¡leer! Quiero volver a leer mucho. Quiero encontrar libros que me atrapen.

Muchas cosas, y las que tengo en mente. Ah, y hacerle un hueco a Lola en mi vida. Porque en unos días Lola formará parte de mi vida. La veréis mucho por mi Instagram, es bastante fotogénica.

Y como siempre, perdón

Como cada año desde hace ya unos cuantos, aprovecho este momento para pedir perdón. Cuando uno habla mucho es posible y hasta probable que alguien se moleste. No es mi intención y como cada año pido perdón sinceramente por estas posibles meteduras de pata, más aún cuando este año he creado esa especie de sección llamada «políticamente incorrecto» en la que no soy especialmente cuidadoso con el lenguaje. Aún es corta pero creo que le daré un poco de vida. Sea como sea, y de todo corazón, perdón a quien se haya molestado. No es mi intención molestar pero a veces espero que si pensar.

Se prevé un 2019 interesante y por aquí estaré contándolo. Espero contar con vosotros un año más y que se nos unan muchos nuevos amigos y amigas a este pequeño rinconcito que tenemos aquí montado tan agradable.

Para todos vosotros, mis mejores deseos para 2019. Que sea un año lleno de cosas magnificas para todos. ¡Besos y abrazos por doquier!

¡Feliz 2019!

4 thoughts on “Feliz 2019”

  1. Que le den al 2108, y que el 2019 sea bueno.
    Se tan politicamente incorrecto como te de la gana, que para eso esta también es tú casa..
    Un abrazo, buena salida y entrada de año.

  2. Pues yo necesitaba dejar atrás el 2018, en 2 meses he perdido a 4 familiares, incluida mi madre y creeme que se me ha hecho cuesta arriba este final del año, imposible no, te amoldas, tiras adelante, tienes que hacer a tu padre compañia y ayudarle a pasar el bache, pero hay momentos que duelen un poco, con lo cual, espero que este 2019 sea un poco mejor, un abrazo Dani!

    1. En mi caso mi madre ha sido la mayor pérdida que he tenido nunca, te entiendo. Ojalá este 2019 te traiga alegrías por eso de compensar. Un abrazo y feliz año nuevo.

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