Supremo

Lo del Supremo, las hipotecas y nuestra cara de panolis

A mí es que hay cosas que me cabrean y me hacen olvidar que yo no creo que políticos, política, instituciones… y lo del Supremo de hoy me parece una tomadura de pelo de esas que debería dar vergüenza a mucha gente.

Yo ya os digo que no creo en política. Últimamente en mi zona de trabajo se habla bastante. Tengo compañeros de diferentes tendencias políticas y les gusta enfrascarse de una manera sana en esos temas. Discuten sobre Cataluña, sanidad, impuestos y demás zarandajas con vehemencia pero con un respeto final y de una manera sana que debería ser la envidia de cualquier político. Yo reconozco que entro poco. Alguna pincelada pero poca cosa. Y no es por no entrar o por no mostrar mis tendencias, que son muy variadas, sino porque es que no creo en esas cosas como no creo en Dios.

Tengo claro que al final, más o menos, son todos iguales. Una panda de charlatanes mentirosos cuyo principal fin es enriquecerse. Parafraseando el dicho popular de prometer prometer hasta meter, yo diría que todo son prometer, promete hasta gobernar. Cuando llegan arriba todos acaban repartiéndose el pastel. Con sutiles cambios pero creo que de verdad que da bastante igual a quien pongas arriba, al final los curritos vamos a pringar más o menos igual.

Pero volviendo al tema que nos atañe, lo del Supremo de hoy es la prueba de que da igual quien haya por ahí arriba, al final mandan los mismos de siempre: los que tienen el dinero. Por si no sabéis de que hablo, os cuento muy brevemente, economía hipotecaria para principiantes como yo

Resulta que cuando firmas una hipoteca con el banco durante 20, 30, 40, 80 años, estos señores elevan esa hipoteca a documento público, o algo así. Esto implica que Hacienda se mete por medio y te cobra un impuesto que, según donde vivas, puede ser entre un 0,5 o un 1,5 %. Aplicado a mi caso personal ha sido un 1,5 % más todos los gastos de notaria, escritura y demás que ello conlleva. Total, unos 3.000 euritos del ala. Casi nada.

Por lo que se ve, convertir la hipoteca en ese “documento público” o algo así no es necesario pero supone una garantía para el banco de que te has comprometido bla bla bla. Total, que es al banco al que le interesa que eso sea así pero obliga al cliente, yo y casi cualquier españolito de a pie que contrate hipoteca, a pagar esos gastos. Un poco injusto, ¿no? Si tu quieres que sea así y eso vale pasta, lo pagas. Pues no. Pero resulta que el Tribunal Supremo ayer se dio cuenta de que eso era injusto y decidió que nanai, que eso lo paga el banco que para eso es el interesado. Y claro, todos felices porque para empezar ya no habrá que pagarlos, dinero que te ahorras en la hipoteca, y además los que ya hemos pagado tenemos derecho a reclamar. ¡¡¡Albricias!!!

Y en esto que ayer los bancos se “desploman” en bolsa, que si a ver, que si son nosecuantosmil millones de euros a devolver, bla bla bla. Y yo imagino la escena que sigue, fruto de mi libre imaginación sin ninguna prueba.

Alguien llama a esos señores del Supremo. A uno, a dos, a 6… y les cuentan que eso no puede ser. Que aquí los bancos no pueden soltar esa pasta. Que como tengan que pagarlo se lo va a repercutir a nosequien, que no van a dar hipotecas, que se va a parar la recuperación económica, que si otra crisis, que si paro que si…. Y hoy el Supremo recula, con dos cojones .

Que si mejor lo miramos un poco más que si igual nos hemos equivocado… y en 4 párrafos lo anulan todo y echan la pelota fuera. Ea. Y ancha es Castilla y salga el sol por Antequera.

A los de a pie se nos queda cara de panolis. Pataleamos en las redes, escribimos post como este, nos indignamos muchísimo y nos dan ganas de pegarle un puñetazo a algún banquero. Pero saben que se nos pasará, lo saben, somos así.

Durante unos días, quizás un par de semanas, estará en tertulias, debates, prensa, corrillos de bar, conversaciones de frutería… pero ellos son pacientes, no tienen prisa. No han dicho que no, sólo lo van a pensar. Y mientras lo piensan nos olvidamos, nos calmamos y dentro de unos meses, muy flojito, dicen que no, que se había equivocado. Nos cabrearemos un pelín, ya no tanto, y volverá a pasar el tema. Y ya la cara de panoli ni se nos nota porque la tenemos interiorizada. Porque aquí la inmensa mayoría llevamos el panolismo incorporado para ellos desde que nacemos.

Que sí, que de vez en cuando gritamos, más todavía desde que tenemos twitter, pero al final nos la meten doblada una y otra vez. El Supremo, el Gobierno, la Oposición, la Comunidad Europea, el Papá o el presidente de la comunidad de vecinos. Creo que estamos hechos para eso y me parece que lo mejor es asumirlo, no enrritarnos y llevarlo lo mejor posible. Mejor ponemos Sálvame, First Date, Tu Cara me suena… o más apropiado: The Walking Dead. En el fondo es lo que piensan que somos.

7 thoughts on “Lo del Supremo, las hipotecas y nuestra cara de panolis”

  1. ya se sabe que poderoso caballero es don dinero,los bancos son los que cortan el bacalado y los partidos los necesitan para financiar sus campañas,después de unos dias en el hospital donde ingrese de urgencia por un trombo en la pierna derecha que estuvo apunto de costarme su amputacion,me la pudieron salvar con un bypass,tuve mucho tiempo de pensar y ahora en la convalecencia dolorosa aun me cabrean mas este tipo de noticias vergonzosas

  2. Insisto, lo peor ha sido lo descarado del asunto… en fín que me enervo. Buen finde amigo y confía un poco más en los demás, si se están tomando un ginc es verdad aunque no haya prueba gráfica.

    1. jajajaja. Ya sabes que hay en quien confío 😉

      Y sí, ha sido tan descarado que es imposible no enervarse. El próximo post prometo que será menos enervante y empezarlo con un poema, DagaPalabrita de niño Jesús.

      Buen finde, amigacha!!

  3. Pues yo no creo que todos los politicos sean iguales, pero vamos, que esta vez se la han comido, eso tambien, aunque solo sea en las formas no es igual este gobierno que el anterior, cada uno tiene su forma de verlo, y a mi la equidistancia no me va mucho, un abrazo Dani, que nos sea leve…

    1. Yo creo que hay matices, pero en general a la larga todos van a lo que van y cambia mucho el discurso de la calle al que tienen cuando están ahí. Ejemplo claro el chalet de Iglesias. Y así todo, aunque si hay cosas en las que dan su toque.

      Eso sí, lo de la hoy no es ni de ellos, ni los jueces pueden ser imparciales cuando hay dinero por medio

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