Tiempo de ventas

Es tiempo de ir a comer a una venta los domingos a mediodía. Es tiempo de disfrutar lo mejor del otoño de verdad de Málaga, no lo que hemos tenido este pasado mes de octubre, que eso ni era otoño ni na. Ahora empieza el auténtico otoño y lo adoro. Ahora es cuando apetece taparse por la noche con un par de mantas de esas que pesen, de esas que te hagan sentir atrapado y calentito. Nada de edredones ligeros que ni te enteras que los llevas. Que los sientas, que te arropen.

¿Os he dicho alguna vez que otoño es mi estación favorita? Quizás si concreto un poco más era el mes de octubre, pero con esto del calentamiento global empieza a serlo el mes de noviembre. Es cuando de verdad comienza el otoño. Dudaba antes si otoño o primavera pero tengo bastante claro ya que mi estación es el otoño.

Tiempo de ventas se llama este post, y es que este domingo y el pasado se me antoja ir a una venta de los Montes de Málaga. El Trepaolla quizás se ha sofisticado demasiado para mi gusto y ha perdido la esencia de una venta pero sigue siendo una buena opción. O una venta en el Puerto de la Torre, quizás el Dalí. Esos salones inmensos llenos de gente comiendo platos de los montes. Niños corriendo por ahí, aparcamiento lleno. Pero sobre todo esa sensación de saber que ahí fuera hace frío pero dentro se está tan bien. Sin chimenea ni nada. Buscar una recachita donde el aire no pegue y el sol te abrace de lleno. Ese sol que es agradable, que te calienta hasta los huesos sin molestar. Ese contraste entre la temperatura a la sombra y la temperatura al sol que te hace buscarlo y sentirte una planta haciendo la fotosíntesis.

Recachita. Igual no conocéis ese concepto. A mi me lo descubrieron hace poco y lo he incorporado a mi vida como concepto de la expresión máxima de felicidad. Es ese rinconcito a resguardo del viento donde el sol cálido pega. Ese banquito solitario al sol, en esa esquina de la plaza que en invierno todos buscan. Esa mesa que está en el extremo justo del restaurante protegida con cristales donde no necesitas ninguna calefacción. Donde sientes el viento fuera, el frío del otoño pegando en los montes pero el sol te calienta la espalda con suavidad. Eso es una recachita y es un auténtico goze.

Puede que fuera de Málaga tampoco conozcáis el concepto Plato de los Montes (un plato enorme con un taco de lomo en manteca, chorizo, pimientos fritos, patatas fritas, un huevo frito y en algunos casos su mihilla de morcilla) o el concepto Venta pero es el típico restaurante a las afueras de la ciudad donde pasar el domingo en familia. Hay una escena de la película Taxi, de Carlos Saura, donde se capta ese ambiente. Esa reunión familiar alrededor de una mesa. La he encontrado en Youtube, pero os aseguro que no le hace justicia. El director de fotografía es Vittorio Storaro ni más ni menos y capta perfectamente esa luz que veo ahora por mi ventana, que se ve en las ventas en otoño. Esos azules fríos, esa calidez del sol, esas ganas de sentarse a recibir esa luz. Es maravilloso.

En definitiva, que es tiempo de ventas. Es tiempo de salir un poco abrigados y buscar el sol. Ahí nos sobrará la chaquetilla y nos sentiremos cómodos, abrazados por el sol. Tiempo de tomarse un par de vasos de Vino de los montes de Málaga y un buen plato de de los montes para terminar de entrar en calor.

Es tiempo de ventas, de cielos muy azules, de un azul que no da el verano. Tiempo de niños corriendo sobreabrigados porque las madres tienen frío.Tiempo de pasear por los parques y paseos marítimos con los jerseys en la mano porque al sol molestan. Charlando del tiempo, de la vecina de arriba, del vecino de abajo, de los problemas del trabajo, de las cosas que pasan en la vida de cada uno y que no van a cambiar el mundo pero que son el mundo de cada persona. Tiempo de disfrutar despacio de lo mejor del otoño antes de que llegue el invierno por si es algo más duro. Tiempo de disfrutar, siempre es tiempo de disfrutar. Que el tiempo se va y nunca vuelve y hay que sacarle todo el jugo que podamos a cada instante. Y ahora mismo estos instantes son preciosos. Así que, con vuestro permiso, me voy a disfrutarlos.

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2 thoughts on “Tiempo de ventas”

  1. ¡Por fin llego el otoño! Yo nunca tuve muchas dudas, siempre ha sido mi estacion favorita del año y siempre la he disfrutado a mi manera, solo me duele el horario vespertino, eso de que a las 7 sea de noche ya, pero por otra parte, nada que no se arregle hoy, cuando eramos niños que habia 4 farolas y que se fundian cada 2 por 3, que encima las cambiaban con un retraso importante.

    1. A mi hasta que sea de noche por la mañana me gusta. Me gusta que se vaya haciendo de día ya en la calle. Es que soy muy lechuzo 🙂

      ¡¡Un saludo!!

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