Lo efímero de lo digital

LoDigital

  • ¿Para que has imprimido (o impreso) esa foto?
  • Para mi caja de recuerdos
  • Pero si la tienes en internet
  • Ya, pero si se borra… la quiero tener impresa

Algo así (mi memoria es bastante débil) fue una conversación hace poco tiempo con una buena amiga. Como os he contado alguna vez soy un obseso de las fotos y de tener 27 copias de las mismas en 27 sitios diferentes para no perder ninguna. Y sin embargo, por más cuidado que he puesto, alguna vez detecto que algo ya no está. Pero no es de backups de lo que os hablo hoy, ya he hablado bastantes veces de eso por aquí, sino de lo efímero que es lo digital.

Hace unos días leí que Vint Cerf, uno de los padres de internet, ha declarado que se acerca una era muy oscura para internet (artículo aquí). Una especie de apagón digital. El problema: la continua el implacable evolución de los formatos en los que se almacena la información. ¿No os habéis encontrado alguna vez con un archivo con imágenes, un video, un documento de texto… que no habéis podido leer porque no lo reconoce vuestro flamante PC con Windows 8.1? A mi si.

Por no hablar de ese diskette que aparece en un cajón donde sabéis que guardásteis vuestros primero pinitos con el Photoshop. Un diskette. Con suerte de 3,5″. ¿Qué haces hoy en día con eso? Apenas hay formas de leerlos. Llegó el otro día un compañero de oficina con un CD que le habían mandado para leerlo en mi portátil. Meeeec, error: ya la gran mayoría no traen lector de CD así que id pasando a un disco duro todo que hayáis guardado en CD’S antes de cambiar de ordenador, por si las moscas.

Pero vuelvo a los formatos de archivo, que es a lo que se refiere el Sr. Cerf. En cuestión de 8-10 años o menos un archivo queda obsoleto. Los planos de una gran construcción, por ejemplo, realizados en Autocad en el año 2000 posiblemente no puedan leerse hoy. Quien atesore sus manuscritos en formato digital corre serio riesgo de que hoy el Word no lea el archivo que escribió en su infancia en Wordstar. (si, nunca fui de WordPerfect) Imaginad que DaVinci hubiera realizado sus estudios de anatomía y sus artefactos en Corel Draw del siglo XV. ¿Como lo leeríamos hoy?

Como podéis observar, mi amiga es muy sabia y hace exactamente lo que recomienda el Sr. Cerf: imprimir las fotos. No dejar lo importante confinado en un conglomerado de ceros y unos que el día de mañana pueden ser indescifrables. Yo, GadgetoMan, el hombre tecnológico, al final cada día me hago más y más amante de lo analógico. De lo tangible y real, más que de lo digital. Serán las cosas de la edad.

La imagen que ilustra este post son escritos míos, de hace entre 25 y 30 años. Cuando en vez de blogguear me dedicaba a escribir pequeños y penosos relatos. Algunos los escribí en WordStar o incluso Abilitty (sólo unos pocos sabréis a lo que me refiero) y los imprimí con una vieja impresora matricial. Otros directamente están escritos a máquina con la vieja Olivetti que todavía debe andar en algún rincón de esta casa. Han viajado conmigo siempre, en una gastada carpeta de SuperPop con Tom Cruise de  Top Gun por delante y Samantha Fox por detrás. No sé donde estarían si no los hubiera impreso así que haced caso a Sr. Cerf y a mi buena amiga: imprimid lo importante. No confiéis en lo digital. Es tan efímero.

2 thoughts on “Lo efímero de lo digital”

  1. Supongo que tu amiga la imprimiría también por el placer que da toquetearla, como si fuese real, a modo de póster de adolescente para besarla colgada en la pared.

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